martes, 16 de agosto de 2016

Galletas reductoras de colesterol

Hace unos días Juan Revenga nos enseñaba en su página de Twitter (@juan_revenga) una foto del DevoraCal, unas galletas de Gullón, para ayudarnos a reducir el colesterol. ¿Y cómo lo hacen? Con los Betaglucanos de los que ya hablamos aquí un día. Éstos son un tipo de fibra que encontramos en cereales como cebada y avena. 

Curioseando por el supermercado, nosotros encontramos nuestra versión, de Cuétara: Reducol. Como aquí ya teníamos el paquete en nuestras manos nos pudimos fijar bien en el producto en sí.

Saquemos nuestra lupita y analicemos el producto

Por ejemplo, bien a la vista, en la parte frontal del paquete podemos ver claramente un corazón y en mayúsculas, con el fondo rojo, para resaltar, fundación española del corazón. Esto nos invita a pensar que estamos tomando un producto recomendado por esta agencia, y no sólo eso, sino que estamos haciendo algo bueno para nuestro corazón. 

Sigamos estudiando el paquete: Galleta rústica, porque lo rústico, lo de antaño, siempre es mejor. 100% natural - porque lo natural es más sano (ya nos lo decía Sanex hace 10 años). 

Pasamos ya del marketing destinado a hacernos creer que lo que vamos a comprar es tan natural como una manzana y demos la vuelta al envase. 

Lista de ingredientes: segundo ingrediente: azúcar...ya pinta mal, pero ¿esto no era bueno para el corazón? Seguimos leyendo: aceite vegetal (bueno, vale, podría ser de oliva o de girasol) ¡pero no! también tenemos aceite de palma, que es una grasa saturada, asociada con enfermedad cardiovascular que no debemos ni queremos consumir, sin mencionar el coste medioambiental (ejem, ¿pero esto no era bueno para el corazón?). Seguimos leyendo: copos de avena 14% y salvado de avena 10% - bueno ,de alguna parte tenían que sacar los betaglucanos.  

Sigamos: ¡pero que ven mis ojos! ¡jarabe de glucosa y de fructosa!

No es de extrañar que en la lista de ingredientes nos encontremos con que 100gr de estas galletas contienen 21gr de azúcar. ¿Y cuántas galletas necesitamos tomar para percibir ese efecto reductor del colesterol? 

Pues según el paquete, cada 100gr de galletas contienen 2,2gr de Betaglucanos y necesitamos consumir al menos 3gr para reducir el colesterol. 
Haciendo los cálculos: tendremos que consumir 136gr de galletas para obtener este maravilloso efecto, lo que también nos estará aportando 28,5gr de azúcar (7cucharaditas de azúcar). Mucho más de los 25gr que la OMS nos aconseja consumir COMO máximo.

¿Merece la pena?

Esto nos enseña que siempre tenemos que andar con ojo avizor. Aunque los Betaglucanos sí que ayudan a disminuir el colesterol, los podemos consumir en forma de avena, en yogur o leche, o podemos cocinar y hacer pan o tortitas de avena en casa.

Éste es un ejemplo más de lo críticos que debemos ser cuando nos vamos a la compra y nos muestra como no debemos confiar en la publicidad o en las marcas.



martes, 2 de agosto de 2016

Carbohidratos y proteína para el deporte de resistencia

Durante muchos años se pensó que los carbohidratos se tomaban para el ejercicio de resistencia y las proteínas para el ejercicio con pesas. A menudo se veía a los corredores comiendo un montón de pasta con un acompañamiento de arroz mientras los culturistas se comían un pollo entero con un batido de proteínas.
Más recientemente hemos aprendido acerca de las combinaciones de los carbohidratos y las proteínas y los beneficios para los aficionados del ejercicio de resistencia y ejercicio con pesas1.
Ahora con el aumento de las dietas baja en carbohidratos y altas en grasas hemos podido ver como períodos con un consumo bajo en carbohidratos pueden ser beneficioso.
Sin embargo, no es recomendable una dieta baja en carbohidratos y alta en grasa a largo plazo, especialmente si haces deporte con períodos de esfuerzos de alta intensidad. Si quieres saber más sobre este tema lee nuestro articulo sobre las dietas bajas en carbohidratos.

Ahora que sabemos qué es lo que necesitamos comer, la siguiente pregunta es ¿cuándo lo comemos? Está bien establecido que consumir carbohidratos mientras haces, por ejemplo, ciclismo, mejora el rendimiento; y que las proteínas son muy beneficiosas después del ejercicio, especialmente el de pesas. En este artículo nos vamos a centrar en los posibles beneficios cuando añades proteína a los carbohidratos durante y después de ejercicio de resistencia.   

CH + Prot y rendimiento 

La primera pregunta es ¿se produce una mejora en el rendimiento durante el ejercicio de resistencia cuando añadimos proteínas una bebida rica en carbohidratos? La respuesta sencilla es no; los estudios que sí que han demostrado un beneficio usaban un protocolo que se llama “tiempo hasta el agotamiento”. Este protocolo es tal y como suena: el participante hace una prueba con una intensidad fijada (ej. 65% VO2Max) hasta que no puede continuar y tiene que parar. Aunque los resultados son interesantes, no tiene mucho uso práctico. En cualquier tipo de evento, el objetivo del deporte resistencia es ir de un punto A hacia un punto B en el tiempo más rápido, no partir de un punto A y continuar hasta que todos los demás se han rendido y eres el último participante. Lo que quiero decir es que si con una bebida de carbohidratos y proteínas puedo montar en bici en 65% VO2Max durante 6 horas en lugar de 4 horas, pero no hay una mejora en mi tiempo de 40km de contrarreloj (CR) no me será muy útil. Sin embargo, aunque no se produjo una mejora en el rendimiento, la combinación de carbohidrato y proteína sí que ayudó en la recuperación.   

CH + Pro y dolor 


La creatina quinasa (CK) es una enzima que está involucrada en la reacción para obtener energía a partir del fosfato de creatina2. En un contexto deportivo, los niveles elevados de creatina quinasa son una indicación del daño muscular tras un ejercicio agotador. Estos estudios4,5 demostraron que en una prueba de tiempo hasta el agotamiento (¡sí! ¡lo sé! ¡Otra vez!) los niveles de CK después del ejercicio resultaron menores cuando los participantes habían consumido una bebida de carbohidratos y proteínas (durante y después del ciclismo) comparándolo con una bebida de carbohidrato solamente.
Por suerte existen otros estudios que demostraron el mismo efecto con unas pruebas más realísticas: una contrarreloj de 60km6 y una contrarreloj de una hora7. Sin embargo, en éste último estudio, aunque el grupo de carbohidratos y proteínas tuvieron 60% menos CK que el grupo de carbohidratos solos, el resultado no fue estadísticamente significante pero, en mi opinión, una diferencia del 60% es algo a tener en cuenta.
Estos estudios también investigaron las sensaciones de dolor de los participantes. Los participantes usaron la escala de Likert para medir su dolor en el músculo: 0 era nada de dolor y 6 dolor extremo con dificultad para moverse1. Los que tomaron carbohidratos y proteínas presentaron niveles de dolor más bajos que los que tomaron carbohidratos. Eso no una sorpresa ya que con niveles reducidos de CK esperarías que hubiera niveles reducidos de dolor también. 


Aplicación practica 


La evidencia actual indica que si añades proteína a tu bebida de carbohidratos o a tu comida después del ejercicio, esto no va mejorar tu rendimiento, pero puede mejorar tu recuperación. Esto puede ser muy útil si tienes carreras/competiciones próximas, donde la recuperación puede que sea más importante que las adaptaciones después de una sesión dura de ejercicio.
Las directrices actuales son: 0.25g proteína/kg peso/Hr of ejercicio
Por ejemplo, si voy a montar en bici durante 4 horas necesitaría 72gr de proteína. Normalmente tomo más o menos 15-20gr en la bici así que todavía necesito alrededor 50gr a comer cuando llego a casa. Cuándo comer y la cantidad de proteína que necesitas en tu comida de recuperación es un asunto para otro momento, pero intenta a comer al menos de 20g de proteína (una pechuga de pollo o una tortilla con 3 huevos) lo antes posible y otra comida más tarde. Normalmente recomiendo obtener los nutrientes a través de la comida y no de los suplementos, pero sé que a veces no es práctico e incluso puede que no tengas apetito directamente después del ejercicio. Si este es tu caso,  un batido de proteínas inmediatamente después del ejercicio está bien, siempre que un par de horas más tarde hagas una comida.  

Si quieres que te ayude a planificar tu entrenamiento deportivo, escríbeme a wayne@gabinetederueda.es  

1. B.I Campbell 2014, Sports Nutrition: Enhancing exercise performance. CRC Press
2. McArdle, Katch & Katch 2007 Exercise Physiology; Energy, Nutrition and Human Performance. Lipincott Williams & Wilkins 
3. Oxford concise medical dictionary 7th edition 2003, Oxford University Press
4. Saunders, M. J., M. D. Kane, and M. K. Todd. 2004. Effects of a carbohydrate–protein beverage on cycling endurance and muscle damage. Medicine & Science in Sports & Exercise 36 (7): 1233–1238
5. Saunders, M. J., N. D. Luden, and J. E. Herrick. 2007. Consumption of an oral carbohydrate–protein gel improves cycling endurance and prevents postexercise muscle damage. Journal of Strength Conditioning Research 21 (3): 678–684.
6. Saunders, M. J., R. W. Moore, A. K. Kies, N. D. Luden, and C. A. Pratt. 2009. Carbohydrate and protein hydrolysate coingestions improvement of late-exercise time-trial performance. International Journal of Sport Nutrition and Exercise Metabolism 19 (2): 136–149
7. Breen, L., K. D. Tipton, and A. E. Jeukendrup. 2010. No effect of carbohydrate–protein on cycling performance and indices of recovery. Medicine & Science in Sports & Exercise 42 (6):1140–1148. 

lunes, 25 de julio de 2016

Gummynolas para adelgazar

Paseando por las calles de Valladolid nos encontramos con esto en una farmacia

"Las primeras Gummynolas que te ayudan a adelgazar*". Como ya nos cuenta @ScientiaJMLN en su libro "Vamos a comprar mentiras", tenemos que estar muy al tanto de la técnica del asterisco. 

Una imagen un poco más cercana nos permite verlo mejor: "Ayuda a adelgazar en el contexto de una dieta hipocalórica*. Gracias a la presencia de Amorphophallus konjac"


¿Y qué es eso? Pues nos hemos ido a la EFSA (European Food Safety Authority) y lo hemos buscado. Resulta que es el glucomanano de toda la vida (una fibra dietética) pero bueno, ya que nos hemos puesto, leamos el documento:

  • El panel considera que el glucomanano puede contribuir a la pérdida de peso SI se sigue también una dieta baja en calorías y SI se toman al menos 3g al día, antes de las comidas. 
  • No existe evidencia que apoye que el glucomanano disminuye la respuesta glucémica tras una comida o que ayude a controlar los niveles de glucemia en sangre.
  • No existe evidencia para decir que disminuye la absorción de triglicéridos
  • No existe evidencia que apoye que el consumo del glucomanano contribuye al normal funcionamiento del intestino.
  • No existe evidencia que apoye que su consumo reduce los microorganismos patógenos en el intestino.
  • Si existen evidencia de que el glucomanano ayuda disminuir los niveles de colesterol, pero deben consumirse al menos 4gr al día. Esta alegación pertenece a otro documento anterior, ya que el glucomanano es un conocido ya en el mundillo de las farmacias y herbolarios y esta alegación fue aprobada en 2009. 

Importante tener en cuenta que el Panel recomienda tomar al menos 3gr al día en varias dosis de al menos 1gr junto con 2 vasos de agua. 

La verdad es que no he entrado en la farmacia para ver cuantos gramos de glucomanano hay en cada gominola. Desde Actafarma recomiendan 2 gominolas antes de las comidas, con lo que supongo que para cumplir con las directrices de la EFSA para hacer esas alegaciones, contendrán cada uno 0,5gr de glucomanano, así tomaremos 1gr antes de la comida. En total, 6 gominolas al día para sumar esos 3gr de glucomanano que nos garantizan los efectos mencionados previamente (aunque repito, si queremos disminuir el colesterol, recordemos que son 4).

Sobre las otras alegaciones "reducen la ansiedad asociada con las dietas" y "evitan la tentación de comer en exceso" no he encontrado nada escrito. 

Por lo que he visto, cada bolsita cuesta unos 8€/9€ y viene con 42 gominolas; nos dura una semana si tomamos 6 al día, unos 40 eurillos al mes. 5 días si tomamos 8 gummynolas porque queramos disminuir el colesterol. Y además, sabéis que más tiene aparte de glucomanano? Azúcar!!! ¡¡¿Quién en su sano juicio pone azúcar en un producto para adelgazar??!! 

Desde la OCU, dónde no están nada impresionados con el producto, nos cuentan que 6 gummys contienen 17gr de azúcar 3 cucharaditas de azúcar!. ¡Vaya hombre! Nos quedan solo 8 gramitos para llegar al máximo aconsejado por la OMS ¿Cómo metes esos 17 gr de azúcar en el contexto de una dieta sana/equilibrada/hipocalórica? ¿No es una contradicción?

Lo que más me ha preocupado es que he estado viendo en bastantes blogs que la gente dice "lo primero y fundamental que es un producto farmacéutico, lo que es sinónimo de calidad y seguridad". "Como está en el farmacia, debe ser bueno, debe funcionar, porque sino no me lo vendería un profesional sanitario experto en medicamentos". El colofón lo he encontrado en online en "Farmadescuento", donde desaconsejan el uso de Gummyline para diabéticos. De hecho, la respuesta (de Actafarma) es ésta tal cual: "Aunque la cantidad de azúcar que llevan las gummies es despreciable para cualquier persona que quiera controlar su peso, pero no recomendamos su uso personas con diabetes que se controle con pastillas". No seré yo quien cuestione cómo 17gr de azúcar le parece una cantidad "despreciable" a Actafarma.

Además, me parece un poco engañoso el tipo de publicidad que utilizan, ya que el esfuerzo lo estás haciendo tú al estar siguiendo una dieta hipocalórica. 

Como nota final diré que me parece incorrecto promocionar el consumo de chuches para adelgazar (y el ejemplo estamos dando a la población infantil) cuando tenemos mil frutas y verduras que nos sacian y nos nutren sin necesidad de gastarnos un dineral.



ACTUALIZACIÓN:

  • Lista de ingredientes gummynolas (encontrado aquí): Sirope de glucosa, azúcar, extracto de Amorphallus konjac, gelatina, almidón, edulcorante (E-420), potenciador de sabor (E-330), aromas de frutas. Revestimiento de gummy line: CAPOL (aceite vegetal y agentes de recubrimiento (E-901,E-903)), colorante (E-110). Sin grasas.
  • Lista de ingredientes las Lágrimas de Miguel Nañez (encontrado en Consumer Eroski): azúcar, jarabe de glucosa, agua, gelatina, dextrosa, acidulante: E-330, aromas y colorantes: E-122, E-102, E-131, E-110.
¿Encontramos similitudes?

¿Y las calorías? Prácticamente las mismas 13kcal, frente a 16kcal. 
Si parece una chuche, sabe como una chuche y tiene ingredientes de chuche.... quizás sea una chuche

Carbohydrate & Protein for Endurance exercise

For many years it was thought that carbohydrates were for endurance and protein for building muscle so you would often see the marathon runner eating mountains of pasta with a side dish of rice whilst the body builder would be devouring a whole chicken washed down with a protein shake. Over the years we have seen the benefits of combining (macro) nutrients with many studies showing how combining carbs and protein can be useful to both endurance and resistance enthusiasts alike1. With the rise in high fat low carb diets (LCHF) we now see how periods of limiting carbohydrate and increasing fat intake can be beneficial, although based on the current evidence I would not recommend an LCHF diet long term, well, not for anyone who takes part in any sport that requires short bursts of high intensity effort (see post on LCHF).


The next question after “what” to eat is usually “when” to eat it, for example, it is pretty well established that ingesting carbohydrate during cycling improves performance. Again, the benefits of ingesting protein soon after exercise, particularly weight training are well known. The focus of this post is to look at the possible benefits of combining carbohydrate and protein both during and after endurance based exercise. A post looking at the same question but focussing on resistance based exercise will follow soon. 

CHO + Pro: performance 

The first question is, does adding protein to a carbohydrate beverage improve endurance performance? The short answer is not really, the few studies that did show a performance benefit all used a time to exhaustion protocol1. For those not familiar, TTE is as it sounds, basically the participants run or cycle at a fixed intensity (e.g. 65% VO2Max) until they are exhausted and have to stop. While the results from studies such as these can be interesting, they have limited practical application. Whatever the discipline, the aim of endurance sport is to get from point A to point B in the quickest time, not to set off from point A and keep going until everyone else has dropped out and you’re the last one standing. So if adding protein to your carbohydrate drink means you can cycle at 65% VO2Max for 7 hours instead of 5 but makes no difference to your 40km TT then it’s not of much use. However, while adding protein to carbs didn’t have a beneficial effect on endurance performance, it did not have a negative effect and it did help in two key areas listed below.  


CHO + Pro: Muscle damage and soreness 

Creatine kinase is an enzyme that is involved in the breakdown of phosphocreatine to give energy2. Elevated levels of CK are an indication of, amongst other things, skeletal muscle damage following strenuous exercise3.  Several time to exhaustion studies4,5 (yes I know!!) have shown that post exercise CK was significantly lower when a carbohydrate + protein beverage was consumed during the test (cycling) compared to carbohydrate alone. Luckily there are also studies that have demonstrated the same results when a carb + protein beverage was consumed during and immediately after 60km6 and 1hr time trial7. However, it must be noted that in the second study although the level of post exercise CK was 60% lower in the carb + pro group this did not reach a level of statistical difference. Regardless of the result not reaching statistical significance it is still worth considering. These studies also measured the athlete’s own feelings of muscular pain using the 7-point Likert scale, 0 being no pain and 6 being extreme pain and limited ability to move1. Unsurprisingly, as the studies mentioned above all showed that CK levels were lower when adding protein to carbohydrate, muscle soreness was also significantly lower in these groups. 

Practical Application 

As things stand in the current literature adding protein to your during or post-race carbs won’t improve your performance but it will help your recovery. This is particularly important if you have several races that are quite close together and being fresh for the next race is more important than the training adaptations you would gain after a hard session.

Current guidelines are: 0.25g protein/kg body weight/Hr of exercise

So if I were to go on a 4-hour ride it would equal around 72g protein. I usually consume 15-20g on a ride so that leaves around 50 or so grams to eat once I have finished. The amount of protein and when to eat your recovery meal is a whole different topic but usually aim to eat something with around 20g of protein (chicken breast or 3 egg omelette) as soon as possible and then another meal a couple of hours later. I always advise to get your nutrients from food as opposed to shakes etc but sometimes this isn’t practical so a shake immediately after exercise and a meal an hour or so later would also be suitable. 

If you want to know more about our nutrition for performance and recovery please contact us on info@gabinetederueda.es 

References 

1. B.I Campbell 2014, Sports Nutrition: Enhancing exercise performance. CRC Press
2. McArdle, Katch & Katch 2007 Exercise Physiology; Energy, Nutrition and Human Performance. Lipincott Williams & Wilkins 
3. Oxford concise medical dictionary 7th edition 2003, Oxford University Press
4. Saunders, M. J., M. D. Kane, and M. K. Todd. 2004. Effects of a carbohydrate–protein beverage on cycling endurance and muscle damage. Medicine & Science in Sports & Exercise 36 (7): 1233–1238
5. Saunders, M. J., N. D. Luden, and J. E. Herrick. 2007. Consumption of an oral carbohydrate–protein gel improves cycling endurance and prevents postexercise muscle damage. Journal of Strength Conditioning Research 21 (3): 678–684.
6. Saunders, M. J., R. W. Moore, A. K. Kies, N. D. Luden, and C. A. Pratt. 2009. Carbohydrate and protein hydrolysate coingestions improvement of late-exercise time-trial performance. International Journal of Sport Nutrition and Exercise Metabolism 19 (2): 136–149
7. Breen, L., K. D. Tipton, and A. E. Jeukendrup. 2010. No effect of carbohydrate–protein on cycling performance and indices of recovery. Medicine & Science in Sports & Exercise 42 (6):1140–1148. 

Resveratrol y el vino

El resveratrol es una molécula que se produce de manera natural en varias plantas como respuesta a una lesión o cuando éstas se encuentran bajo el ataque de patógenos, tales como bacterias u hongos. Aunque existen varias fuentes (arándanos, frambuesas, moras), la más conocida es la uva (1).

Cuánto daño se ha hecho a lo largo de los años con el "tómese ese vinito, que no pasa nada, es bueno para el corazón". A día de hoy, aún existen médicos que recomiendan de manera rutinaria la incorporación de vino a la comidas. ¿Y dónde está la evidencia?


En los 90 apareció el famoso estudio de "la Paradoja francesa", donde afirmaban que a pesar de consumir una dieta rica en grasa saturada, los franceses padecían menos enfermedad cardíaca, y esto se debía probablemente al alcohol, ya que los que no bebían padecían más enfermedades cardíacas que los que bebían de forma moderada. Por ejemplo comparaban que en Touluse consumían más queso que en Strasbourg y en Lille, y que la mortalidad en la segunda era más alta que en Toulouse, donde además se consumía más vino. ¡Ya lo tenemos! ¡El vino nos protege contra la enfermedad cardíaca! 

¡Qué flaco favor nos hizo! 

Sin embargo, a pesar de que la comunidad científica todavía no se lo cree, y de que se le han visto muchas pegas a ese estudio (por ejemplo, que los que no bebían lo hacían por enfermedades médicas, cirrosis alcohólica, o que los que bebían además hacían otro tipo de actividades más saludables, rutinas, etc), aún perdura entre nosotros que tomarse una copita de vino con las comidas es bueno para el corazón.

Y sí, hay ciertos estudios que apoyan que el alcohol nos podrían proteger de un ataque al corazón, pero también se lo relaciona con mayor incidencia de varios tipos de cáncer y cirrosis (2, 3).

Como nos cuenta Stefano Vendrame en este interesante artículo en la American Society for nutrition, sí, en Toulose bebían más vino que en Strasbourg y en Lille, y consumían más queso también, pero también comían más verdura (306g/día VS 217 y 212g/día respectivamente), más fruta (238g/dçia VS 149 y 160), menos mantequilla (13g/día VS 22 y 20), más grasa vegetal (20g/día VS 16 y 15). Realmente, podemos achacar, con 100% seguridad, los efectos protectores al vino? Se empieza a vislumbrar la pequeña posibilidad de que se nos haya manipulado?? Quizás??


Los polifenoles, como el resveratrol están siendo objeto de múltiples estudios que buscan encontrar no solo evidencia de sus efectos positivos si no la dosis adecuada para estos efectos. Para ello, normalmente obtienen un extracto de resveratrol  y se lo dan por ejemplo a ratas. Pasará bastante tiempo hasta que obtengamos evidencia de su uso en humanos (y la verdad es que dudo que vayan a realizar un estudio con vino, ya que los efectos perjudiciales del consumo de alcohol están bastante bien documentados y por temas éticos no creo que vaya a ocurrir).

Pero, si aún así, queremos tener fe en nuestra pequeña molécula de resveratrol, podemos consumirla perfectamente en las frutas antes mencionadas sin tener que sufrir los efectos secundarios del vino. ¿Qué lo que pasa es que te gusta el vino? Fenomenal. Pues bebe vino, pero es importante que no nos engañemos. Si tomas vino es porque te gusta. Hay mejores maneras y demostradas científicamente, de cuidar tu salud cardiovascular (por ejemplo, ejercicio). "Me tomo una copita porque el médico me lo ha dicho" ya no es válido. Pertenecemos a la era de la información. Ya no tenemos que creer con fe ciega lo que nos dice nuestro médico y podemos buscar la evidencia científica que apoye su afirmación (PubMed, Science Direct, etc).

No me voy a meter con el Resveratrol en cápsulas (que tampoco tiene evidencia científica que lo apoye), ya que en Scientia hay un artículo maravilloso que lo explica fenomenal. Incluso el autor de este blog ha publicado un libro en el que lo menciona (y que de verdad merece la pena leer "Vamos a comprar mentiras"). 




Referencias

1. Reveratrol. https://es.wikipedia.org/wiki/Resveratrol#cite_note-2
2. Norström T, Ramstedt M. Mortality and population drinking: a review of the literature. Drug Alcohol Rev. 2005; 24:537-47.

3. Klatsky AL. Alcohol and cardiovascular diseases. Expert Rev Cardiovasc Ther. 2009; 7:499-506.

jueves, 21 de julio de 2016

Tortilla de espinacas y champiñones


Ingredientes para dos

3 huevos
150gr espinacas
200gr champiñones
1 cucharada de aceite de oliva virgen extra

Método:
  • Limpiar los champiñones y cortar en trocitos. Saltearlos en la sartén con un poco de aceite y dejar hasta que pierdan el agua. Salpimentar al gusto. Reservamos.
  • Saltear las espinacas con aceite de oliva, salpimentar al gusto y cocinar hasta que estén tiernas. 
  • Mezclar los champiñones y las espinacas. 
  • Batir los huevos y añadir los champiñones y espinacas. 
  • Añadir aceite de oliva a una sartén anti-adherente y verter la mezcla.
  • Cocinar al gusto 
  • Se le puede añadir queso rallado encima si apetece. 
  • También se puede acompañar con pan integral si nos gusta, para alcanzar nuestro plato saludable ¡acuérdate de nuestro logo!


EXTRA

Si te gusta darle un toque crujiente le puedes añadir una mezcla de semillas de lino y sésamo para aumentar tu ingesta de calcio (en 10g de sésamo tenemos 97mg de calcio y 26 en el lino), omega 3 y vitaminas C y E. 


Sin queso ni pan ni semillas esta receta nos aporta unas 200kcal por persona, 13g proteína, 15g de grasa, 3 g de fibra, 115mg de calcio, 4mg de hierro (que no está nada mal) y 27 mg de Vitamina C.

Si somos vegetarianos ahora lo que nos interesa es incrementar al máximo la absorción de ese hierro que hemos consumido, así que tenemos que asegurarnos de tomar algún alimento más con vitamina C (ya sea fruta: kiwi, fresas, naranja) o añadiendo al plato perejil.

Recordemos que nuestro objetivo de fibra debe ser superior a los 25g al día y que la ingesta de hierro para mujeres pre menopáusicas es de 18mg/día y 8mg en hombres.


viernes, 15 de julio de 2016

Colaboración con Red de Nutrición Basada de la Evidencia

La Red de Nutrición Basada en la Evidencia (Red-NuBE) es una red de trabajo colaborativa que pretende aunar todos los esfuerzos que se están realizando en investigación secundaria (elaboración de guías basadas en la evidencia y metaanálisis) en el campo de la Nutrición Humana y Dietética, fomentando tanto el acceso libre y equitativo como el acceso más económico y asequible a las principales herramientas y bases de datos especializadas existentes.

Hemos tenido la suerte de poder participar en este gran proyecto.
No te pierdas nuestras colaboraciones:

  • Eficacia de intervenciones en el estilo de vida en la reducción de la incidencia de diabetes en pacientes con intolerancia oral a la glucosa: revisión sistemática de ensayos controlados aleatorizados – lectura crítica DARE aquí








  • Suplementos de vitamina C en el embarazo (blogshot Cochrane): aquí











  • Suplementos de Omega 3 para la depresión (blogshot Cochrane): aquí



miércoles, 13 de julio de 2016

Queso vegano de almendra

Si os gusta la idea de probar a hacer un queso casero, esta es una de las opciones más sencillas y sabrosas. 

Los quesos veganos caseros tienden a ser más saludables que los que compramos en las tiendas, ya que no está hechos con grasa de coco ni tienen tantos aditivos, etc. 

Las almendras son ricas en proteínas, grasas insaturadas y vitamina E y calcio lo que las convierte en un snack ideal para tomar entre horas o, como en este caso, para hacer un delicioso queso.

Aquí os dejo la receta:

Ingredientes:

- 160g de almendras. Las pelamos y las dejamos en agua durante 6-8 horas. 
- 30ml de zumo de limón
- 3 cucharadas de aceite de oliva - 45ml
- Medio diente de ajo
- 1 cucharadita de sal
- 160ml de agua



Método:


  • Remojar las almendras en agua durante 6 horas o toda la noche. 
  • Escurrir y poner las almendras en  el procesador de alimentos/licuadora con el zumo de limón, aceite de oliva, ajo, sal y agua. 
  • Seguimos licuando hasta que la mezcla tenga una consistencia suave, lisa y fluida. Puede llevarnos unos minutos. 
  • Asegurarnos de que rascamos las paredes de vez en cuando para que no se queden ingredientes sin mezclar.
  • Si es demasiado espeso y no se mezcla, añadir más agua. 1 cucharada cada vez hasta que se mezcle correctamente. 
  • Cuando esté suave y cremosa, retirar la mezcla de la licuadora en un tamiz pequeño que ha sido revestido con una gasa fina. Colocamos este colador sobre un recipiente para recoger el agua de drenaje y lo dejamos enfriar durante la noche. 
  • Después colocamos sobre un recipiente para horno, forrado con papel de horno. Tenemos dos opciones para la cocción: Hornear a  165ºC durante 25-30 minutos para un queso más untable. O a 180 °C durante 30-40 minutos para queso más quebradizo aunque cremoso. También podemos hornear por un poco más de tiempo para darle un aspecto dorado.  
  • Cuando se enfríe, lo ponemos un recipiente hermético y lo guardamos en la nevera unas horas.

Si quieres lo puedes forrar por fuera con almendras picadas para darle un poco más de color o con una mezcla de hierbas como romero y tomillo.

martes, 12 de julio de 2016

Los diferentes tipos de grasas y sus efectos en la salud

Todos hemos oído hablar de las grasas y normalmente las asociamos con ese elemento del que nos queremos deshacer, que no es bueno para nosotros y que nos hace engordar. 

Sin embargo las grasas son una componente esencial para nuestro organismo y las necesitamos para proteger nuestros órganos, mantener la temperatura corporal, absorber vitaminas, etc. 

Lo que sí que debemos saber y utilizar para elaborar nuestra "dieta equilibrada" es las diferencias entre los distintos tipos de grasas y sus efectos en la salud.


Grasas saturadas


Son moléculas de grasa que no tienen dobles enlaces entre las moléculas de carbono, ya que están saturados de moléculas de hidrógeno. 


Las grasas saturadas son normalmente sólidas a temperatura ambiente y se encuentran principalmente en alimentos de origen animal, como carne o lácteos (1). Cochrane (2) publicó este documento en 2015 donde resaltaba que reducir la grasa saturada (mantequilla, queso, leche entera, carne roja) y reemplazarla por grasa poliinsaturada tenía efectos protectores frente a enfermedades cardíacas.  

Grasas monoinsaturadas


Son moléculas de grasa que tienen un enlace de carbono insaturado en la molécula (doble enlace). Son generalmente líquidos a temperatura ambiente. El aceite de oliva contiene grasas monoinsaturadas.
Las grasas monoinsaturadas tienen un efecto beneficioso sobre el corazón cuando se consumen con moderación y cuando se utilizan para reemplazar las grasas saturadas y grasas trans en una dieta equilibrada (2, 4, 5). 

En este grupo encontramos aceite de oliva, de sésamo, aguacates, cacahuetes



Grasas poliinsaturadas


Son moléculas de grasa que tienen más de un enlace carbono insaturado en la molécula (doble enlace). Los aceites que contienen grasas poliinsaturadas son también generalmente líquidos a temperatura ambiente. El aceite de oliva contiene grasas poliinsaturadas.

Las grasas poliinsaturadas tienen un efecto beneficioso sobre el corazón cuando se consumen con moderación y cuando se utilizan para reemplazar las grasas saturadas y grasas trans en una dieta equilibrada (2, 4, 6). 

Las grasas poliinsaturadas ayudan a reducir los niveles de colesterol malo en la sangre reduciendo el riesgo de padecer enfermedad cardíaca y accidente cerebrovascular.  Los aceites ricos en grasas poliinsaturadas también proporcionan grasas esenciales nuestro cuerpo necesita pero no puede producir por sí mismo - como los ácidos grasos omega 3 y omega 6. 

Dentro de este grupo entronamos dos tipos de grasas beneficiosas para nuestro oganismo

Omega 3: 



Dentro de este grupo se encuentran el ácido linolénico (ALA), el ácido eicosapentaenoico (EPA) y el ácido docosahexaenoico (DHA). Estos dos último pueden fabricarse en nuestro cuerpo a partir de ALA. Encontramos Omega 3 en aceite de soja, aceite de colza,   frutos secos (nueces), pescados grasos como salmón, arenque, atún, caballa, anchoa, sardina, soja, tofu, etc. Debemos tomar unos 1.1g de ALA en mujeres y 1.6g hombres (8). 


Omega 6 

Dentro de este grupo se encuentra el ácido linoleico (LA) presente en el aceite de soja, aceite de maíz, de girasol, de sésamo y en frutos secos (nueces, entre otros).


Estos dos tipos de grasas han saltado a la fama recientemente por sus propiedades anti y pro inflamatorias. Se ha observado que el ratio de omega 3-omega 6 que consumimos actualmente es 1:25, cuando debería ser bastante más bajo 1:4 (9). Una ingesta elevada de omega 6 promueve la patogénesis de muchas enfermedades, incluyendo enfermedades cardiovasculares, cáncer, osteoporosis y enfermedades inflamatorias y autoinmunes, mientras que el aumento de la ingesta de ácidos grasos omega-3 frente a omega 6, ejercen efectos supresores (7, 10).

Los vegetarianos, que pueden tener alguna dificultad en mantener una ingesta elevada de omega 3, deberán asegurar de tomar diariamente semillas de lino (14g, 3,5g ALA), aceite de semillas de lino (1 cucharadita - 10g ALA), nueces (30g, 1,9g ALA), aceite de colza (1 cucharadita, 1,7g ALA) , yogures de soja (200g 0,6g ALA), tofu (100g, 0,4g ALA), soja hervida (200g, 1g ALA), huevos (1 huevo 0,08g ALA) o nueces pecanas (30g, 0,2g ALA). (11).

Grasas trans, hidrogenadas o parcialmente hidrogenadas


Según la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición son grasas insaturadas que se forman en el procesado industrial de algunos alimentos, durante el cual cambian su configuración y pasan de ser grasas insaturadas a grasas saturadas, convirtiéndose en grasas sólidas. Se encuentran en alimentos fritos, snacks, productos horneados (bizcochos, bollos, galletas) y comidas preparadas. De forma natural también pueden estar presentes en alimentos que provienen de animales rumiantes como las grasas y carne de vacuno y ovino o en productos lácteos. (3).

De Souza et al. descubrieron que la ingesta de grasas trans esta asociada con un aumento del 34 % en la mortalidad por todas las causas, y un 21 % aumento en las enfermedades cardíacas (4). Esta asociación solo se encontró para grasas trans producidas artificialmente y no las que se dan de forma natural en rumiantes o en pequeñas cantidades en los alimentos lácteos.


Conclusión


Consumir grasa de forma regular no es malo, sino todo lo contrario. En torno a un 30% de nuestra alimentación deberá ser de este grupo. Nos interesa tomar sobre todo grasas poli insaturadas y monoinsaturadas y susbtituir donde podamos las grasas saturadas por éstas dos. 

Es decir, en vez de mantequilla, usar aceite de oliva. En vez de patatas fritas, picar frutos secos. En vez de tomarnos una carne roja 3 días a la semana, tomar 2 de esos días un pescado azul. Desayunar una tostada con aguacate en vez de con mantequilla, etc.

Y siempre siempre siempre mantente alejad@ de las grasas trans e hidrogenadas (o parcialmente hidrogenadas) porque están relacionadas con la enfermedad cardíaca. 

Si quieres saber más sobre qué cambios debes hacer para reducir tu colesterol o cómo aumentar la ingesta de grasa insaturada en tu dieta, escríbenos a info@gabinetederueda.es o visita nuestra web: www.gabinetederueda.es


Referencias
1. American Heart Association. http://www.heart.org/HEARTORG/HealthyLiving/HealthyEating/Nutrition/Saturated-Fats_UCM_301110_Article.jsp#.V4S4W_l97IU
2. Hooper L, Martin N, Abdelhamid A, Davey Smith G. Reduction in saturated fat intake for cardiovascular disease. Cochrane Database Syst Rev. 2015 Jun;6:CD011737. Abstract available from: http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/26068959

3. Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición. http://www.plancuidatemas.aesan.msssi.gob.es/conocelagrasa/tipos-de-grasas.htm
4. De Souza RJ, Mente A, Maroleanu A, Cozma AI, Ha V, Kishibe T, et al. Intake of saturated and trans unsaturated fatty acids and risk of all cause mortality, cardiovascular disease, and type 2 diabetes: systematic review and meta-analysis of observational studies. BMJ. 2015 Aug;351:h3978. Abstract available from: http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/26268692
5. American Heart Association. http://www.heart.org/HEARTORG/HealthyLiving/HealthyEating/Nutrition/Monounsaturated-Fats_UCM_301460_Article.jsp#.V4S8Dfl97IU
6. American Heart Association. 
http://www.heart.org/HEARTORG/HealthyLiving/HealthyEating/Nutrition/Polyunsaturated-Fats_UCM_301461_Article.jsp#.V4S9Bvl97IU
7. A.P. Simopoulos. Evolutionary aspects of diet, the omega-6/omega-3 ratio and genetic variation: nutritional implications for chronic diseases. http://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0753332206002435
8. Recomendaciones del Institute of Medicine. http://www.goedomega3.com/index.php/files/download/304
9. Liu L et al (2016). Protective role of n6/n3 PUFA supplementation with varying DHA/EPA ratios against atherosclerosis in mice. J Nutr Biochem. 2016 Jun;32:171-80. http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/27142749
10.Kelly OK et al (2013). Long-chain polyunsaturated fatty acids may mutually benefit both obesity and  osteoporosis. Nutr Res. 2013 Jul;33(7):521-33. http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/23827126
11. AUSNUT – Australian Food and Nutrient Database, FSANZ 2007 and Nutrition Informational Panels on Food Products.

lunes, 11 de julio de 2016

Ancianos con huesos sanos

Como dietistas, debemos adaptarnos a las necesidades de la población. Y en la actualidad, con una población envejecida, esto nos lleva a centrarnos en las necesidades de los más mayores.

Por ello, hoy vamos a hablar de la salud de los huesos y de los factores que debemos tener en cuenta para la calidad de vida de nuestros pacientes >65 años. 

Sabemos que nuestra masa ósea tiende a decrecer a medida que nos hacemos mayores, siendo más pronunciada en las mujeres tras la menopausia (1). Aunque en esta pérdida de masa ósea influyen muchos factores, adoptando ciertos cambios en nuestro estilo de vida podemos lentificar este proceso.


Es muy importante concienciar a la población de la importancia de conservar la masa ósea para prevenir las fracturas de cadera, antebrazo o húmero, que son las más frecuentes a partir de los 50 (2).

Nutrición y salud ósea

Uno de los puntos claves para la salud ósea es el consumo ciertos nutrientes: calcio, vitamina D y proteínas. Este grupo de población tiende en ocasiones a estar malnutrido, presentar un apetito bastante bajo (debido a cambios en el olfato y gusto, efectos secundarios de la medicación, problemas para tragar/dentición, malabsorción, etc.) y también tienden a salir menos a la calle y a absorber menos vitamina D a través de la piel.


Calcio

Es importante asegurarnos de que nuestros pacientes están consumiendo una cantidad adecuada de calcio. Según la European Society for Clinical and Economic Aspects of Osteoporosis and Osteoarthritis (ESCEO), una ingesta adecuada de calcio sería de unos 1000mg/día para nuestros mayores (2), aunque el Instituto de Medicina (IOM) recomienda de 1000mg-1200mg al día (4) FESNAD 900mg. El ESCEO además aconseja que el calcio proveniente de la dieta es la mejor opción y que la suplementación con calcio solo debería considerarse para aquellos que no pueden conseguir un aporte adecuado de calcio a través de la dieta y que tengan un riesgo alto de osteoporosis. 

Vitamina D

Los estudios proporcionados por ESCEO sugieren que unos niveles de vitamina D por encima de 50nmol/L serían suficientes para la población general, pero que conseguir un nivel por encima de 75nmol/L sería ideal para aquellos individuos con alto riesgo de caídas y fracturas. Niveles menores de 50nmol/L son insuficientes y niveles menores de 25nmol/L se han asociado con defectos en la mineralización ósea, mayores tasas de fractura, fragilidad y mortalidad por todas las causas (5). La deficiencia de vitamina D influye negativamente en la salud ósea

Como ya sabemos, la exposición solar es la principal fuente de vitamina D, aunque ciertos alimentos fortificados contienen pequeñas cantidades. La suplementación con vitamina D en la población anciana se ha convertido en una práctica habitual en ciertos países. ESCEO recomienda que los ancianos y las mujeres postmenopáusicas tomen un suplemento de 20-25mcg al día de Vitamina D.

Proteínas

Un aporte adecuado de proteínas es esencial para el mantenimiento del sistema músculo esquelético, en especial para prevenir la pérdida de masa muscular asociada con la edad. Existe suficiente evidencia científica para recomendar ingestas de proteínas significativemente mayores en la población anciana: 1-1,2g/kg peso en ancianos sanos hasta 1,5g/kg peso en ancianos con enfermedades crónicas, frente a los 0,8g/kg de peso en poblaciones más jóvenes (6).


Actividad física

Es fundamental que animemos a nuestros pacientes a mantenerse físicamente activos, ya que ésto no solo reduce la pérdida de masa ósea sino también la pérdida de la masa muscular y ayuda con el equilibrio, reduciendo así el riesgo de caídas. Un plan de ejercicios supervisado por un fisioterapeuta o un entrenador personal en el que nuestro paciente se ejercite de forma diaria con pesas y con una actividad cardiovascular ligera serían suficientes. La guía de actividad física de Reino Unido además recomienda que los ancianos que tengan un alto riesgo de caídas se beneficiarían de ejercicios como tai-chi o yoga (7). 


Referencias:
1. Pettifor JM et al (2011). The Skeletal System. In: Nutrition and Metabolism, 2nd Edition. Lanham-New et al (eds), Wiley Blackwell, Oxford
2. Kanis JA, Johnell O., Oden A., Dawson A., De Laet C., Jonsson B. Ten year probabilities of osteoporotic fractures according to BMD and diagnostic thresholds. Osteoporos Int. 2001 December; 12(12): 989–995. doi: 10.1007/s001980170006
3. National Osteoporosis Guideline Group (2014) https://www.shef.ac.uk/NOGG/NOGG_Executive_Summary.pdf

4. Ross AC et al (2011). Dietary Reference Intakes Calcium, Vitamin D. Institute of Medicine, Washiton DC.
5. Rizzoli R. et. al (2013). Vitamin D supplementation in elderly or postmenopausal women: a 2013 update of the 2008 recommendations from the ESCEO. Current Medical Research and Opinion 29:305-313.
6. Deutz NE. et. al (2014). Protein intake and exercise for optimal muscle function with aging: Recommendations from the ESPEN Expert Group. Clinical Nutrition.
7. Chief Medical Officers (2011). UK physical activity guidelines. 

jueves, 7 de julio de 2016

El boom de los superalimentos

Como es algo que está tan de moda, hemos decidido hacer un post sobre los Superalimentos. ¿Y qué son exactamente? Nos encanta la definición de la Wikipedia: "Es un término de marketing utilizado para describir alimentos con supuesto beneficios para la salud. Este término no suele ser usado por dietistas y especialistas en nutrición (...)"

¿Qué alimentos forman parte de esta lista? Pues veamos, depende de lo que esté de moda. Hemos pasado por semillas de chia, a brócoli, aceite de oliva virgen extra, quinoa, col rizada, arándanos, frambuesas, cúrcuma, ajo (en especial ajo negro), bayas de Goji, açai, cacao etc.

No me malinterpretéis, en mi nevera sí que tengo muchos de estos alimentos. Me encanta tomar avena en el desayuno con arándanos y ¿quién no usa aceite de oliva a diario?. Pero lo uso porque me gusta el sabor, no porque no sé que gurú ha dicho que si me lo tomo todos los días en ayunas, jamás tendré cáncer y además el pelo me va a crecer más brillante. 

Hemos elegido hoy la quinoa como tema principal.

Quinoa


Como podéis ver, los dos tienen contenidos de energía muy similares, ligeramente más alto contenido de proteína en la avena. La verdad es que ahí si que me he quedado sorprendida, ya que todo el bombo de la quinoa viene por el contenido de proteínas, pero en fin. Además, la avena tiene un contenido de fibra bastante más alto. Entonces, ¿por qué toda esta publicidad? La quinoa tiene un perfil de aminoácidos ligeramente superior al de la avena. Se considera una proteína completa ya que contiene todos los aminoácidos esenciales, mientras que a la avena le falta lisina. Por lo tanto, en comparación con algunos carbohidratos como la pasta o patatas, la quinoa sería una mejor fuente de proteínas para los vegetarianos o para aumentar la proteína en las dietas de los atletas, por ejemplo. Diciendo esto debo aclarar que una ración de 50gr de quinoa, sólo proporciona 7gr de proteína. Lo que no es suficiente, sin otra fuente proteica de alta calidad, para la recuperación.

Pero también la avena tiene sus ventajas. Por ejemplo, contiene B-glucanos, un tipo de fibra que como ya te contamos aquí, ha demostrado reducir el colesterol. 


En fin, ambos de estos alimentos son estupendos. Pero no necesariamente 'súperalimentos'. Además uno es bastante asequible mientras que el otro tiene un precio exorbitante!

Nota final

Los superalimentos suelen ser productos más caros, a veces con propiedades beneficiosas reales llevadas a la exageración y no mejores que otros alimentos más baratos y otras pura charlatanería. Normalmente no están avalados por la comunidad científica como "la cura de todos los males" y sus propiedades beneficiosas han sido demostradas in vitro de forma aislada (es decir sin tener en cuenta otros alimentos que podrían formar parte de la dieta, lo que no es muy realista verdad? quién come solo quinoa?). Y entonces, ¿Qué hacemos? Pues muy sencillo, comer de todo. Todos los alimentos tienen vitaminas, minerales, antioxidantes, proteínas... pero no debemos centrarnos en un solo aspecto de un alimento único y asegurarnos de que lo combinamos con otros para que formen parte de una alimentación equilibrada. Aquí os dejo la pirámide alimentaria Australia, que como ya hablamos, me encanta como modelo de alimentación.




¡Qué no te engañen! Si te gusta el sabor, fenomenal, a por ello! Pero no caigas en la charlatanería de esos que te venden aire.

miércoles, 6 de julio de 2016

Obesity: can it “run in the family”?

We have often seen that obese parents will have children who are also obese. Is this just due to lifestyle or is there something else going on?


A recent study published in the journal Cell Reports investigated the effect a mother’s metabolic syndrome had on her offspring. The investigators conducted the study using mice so obviously caution should be used when extrapolating the results to humans, however, apart from the obvious advantage of being able to study several generations in a short period of time, it does show some interesting insights into what could be going on in the human population.
A quick recap, metabolic syndrome is a term given to a group of conditions that are all risk factors for cardiovascular disease and tend to cluster together. They are
  • ·         Insulin resistance
  • ·         Abdominal obesity
  • ·         Glucose intolerance (fasting plasma glucose 6.0 mmoll/L)
  • ·         Hypertension
  • ·         Dyslipidaemia

A patient is considered to have metabolic syndrome if they are insulin resistant and have at least two of the other following conditions1. Obese individuals tend to develop the other conditions over time and although currently there seems to be a group who define themselves as “obese but metabolically healthy”, recent evidence appears to show that they are simply at the start of the path towards metabolic syndrome (see our post on health at any size).   
Back to the study2. The authors wanted to investigate whether the offspring of an obese mother with metabolic syndrome inherited a predisposition for the syndrome and obesity.
The mothers were fed a diet of high fat and high sugar from birth and all developed obesity and metabolic syndrome. The children (not sure if that’s the right word), grandchildren and great-grandchildren were all fed a standard rodent diet after weaning. The standard diet was high in protein and low in sugar and fat.
The authors found that the female offspring of the obese mothers had “impaired peripheral insulin signalling” associated with “mitochondrial dysfunction” and that this could pre-programme the offspring to develop insulin resistance and of course start on the metabolic syndrome journey. What was surprising and also alarming was that the mitochondrial dysfunction was passed through the female bloodline to the grandchildren and great-grandchildren despite them eating a healthy diet!
The authors concluded that despite following a normal diet, early exposure to metabolic syndrome (through mother) caused an inheritance of a pre-programmed risk of developing insulin resistance in female offspring that was passed through 3 generations. They also concluded that as human offspring tend to eat the same as the rest of the family, if this pre-programming occurs within humans coupled with the continued exposure to a high fat high sugar diet would lead a high risk of those children developing metabolic syndrome in adult life.


An interesting study that offers another layer to the complex issue of obesity. We know that babies born to obese mothers tend to be large for gestational age and have an increased risk of developing obesity. What is worrying is that if the same mitochondrial dysfunction occurs in humans, that mother’s grandchild and even great grandchild will be born with an increased risk of developing insulin resistance regardless of their diet. 


With around 60% of childbearing age mothers in the USA being obese and us Europeans catching them up, this could lead to the “epidemic” of obesity not only growing but also being endless!!!
For more info on our healthy eating programmes please contact info@gabinetederueda.es

References

  1.          C Geissler & H Powers 2005,Human nutrition 11th Edition. Elsevir
  2.           Jessica L. Saben, Anna L. Boudoures, Zeenat Asghar, ..., Andrew Cusumano, Suzanne Scheaffer, Kelle H. Moley. 2016 Maternal Metabolic Syndrome Programs Mitochondrial Dysfunction via Germline Changes across Three Generations Cell Reports 16, 1–8