viernes, 28 de junio de 2019

¿Qué es CRISPR?

Es una palabra que cada vez oímos más, ¿pero que significa realmente? ¿Qué es CRISPR?

Las siglas Crispr (en inglés) significan “Repeticiones Palindrómicas Cortas Agrupadas y Regularmente interespaciadas”. Esta tecnología viene a ser como unas tijeras moleculares, que cortan en una parte del genoma de nuestra elección y pegan en otra, es decir, una herramienta de edición de ADN. Fue desarrollado por dos científicas en 2012 (aquí está el enlace a la publicación en la revista Nature) y celebrado ampliamente por la comunidad científica.

Este descubrimiento pone a nuestro alcance cosas inimaginables hace 15 años: ¿podríamos desactivar o cortar genes que producen ciertas enfermedades? ¿Quizás cortar genes responsables del desarrollo de cáncer? También significa que podríamos modificar alimentos según nuestras necesidades ¿quizás crear trigo que sea resistente a la sequía? ¿o a lo mejor un trigo que contenga menos gluten? ¿podríamos reducir las proteínas relacionadas con alergias en ciertos aliemntos, como por ejemplo cacahuetes? ¿fresas resistentes que puedan ser recogidas por una máquina en vez de a mano?

Ya se están investigando algunos usos:
  • Champiñones que no se ponen marrones cuando los cortas, lo que contribuirá a un menos desperdicio de comida.
  •  Aquí podéis ver un vídeo con J. M. Mulet (investigador español) en el que enseña varias especies de tomates desarrollados usando Crispr, tomates que tienen un sabor más dulce. 
  • Enfermedad granulomatosa crónica
  • Producción de precursores de polímeros, adhesivos, fragancias y biofuel. 
  • Eliminar VIH de células 
  • Eliminar la malaria en mosquitos
  • Eliminar las proteínas del huevo que causan alergia
  • Crear granos de café descafeinados
  • Desarrollo de un sensor que detecta mutaciones genéticas en minutos, lo que permitiría un diagnóstico muchísimo más rápido.
  • Restablecer la audición en sordos (lo han probado en ratones). 
  • Eliminar virus como el herpes simple, la hepatitis B y Epstein-Barr. 
De momento en la Unión Europea esta tecnología parece que va a estar capada. El 26 de Julio de 2018 el Tribunal de Justicia Europeo decidió que los alimentos en los que se había usado CRISPR debían ser tratados como OGM, lo que probablemente frene la investigación y el cultivo en la unión Europea.  

Como bien dice Lluís Montoliu, investigador científico del Centro Nacional de Biotecnología (CNB): "la letra pequeña de esto quiere decir que condena a las empresas a invertir y destinar muchos recursos en garantizar la seguridad de algo que ya sabemos que es seguro, con lo cual va a producir que las empresas se digan: “¿Sabéis qué? Aquí os quedáis. Me voy a ir a Brasil, Estados Unidos o China, que tienen unas regulaciones más modernas y fundamentadas”. Lo que no puede ser es que nos sigamos rigiendo por las mismas reglas que en los años 90. La ciencia ha cambiado mucho desde entonces".

martes, 25 de junio de 2019

¿Cómo se crean los puntos de corte de FODMAPs?

Los FODMAP ( Fermentable Oligosaccharides, Disaccharides, Monosaccharides And Polyols) se encuentran en una amplia gama de alimentos: frutas, verduras, panes, cereales, nueces, semillas, productos lácteos, alimentos procesados ​​y bebidas.

Como hemos mencionado en otros posts, la Universidad de Monash es la pionera en la dieta FODMAP y son los que han analizado la mayoría de alimentos y los han clasificado en altos y bajos en FODMAP. Algunos de estos análisis están publicados en revistas científicas (1 y 2), pero el proyecto de análisis está en continuo crecimiento, ya que creación de nuevos productos y la globalización convierten esta tarea en un proyecto sin final.

El problema reside en que, obviamente, la composición de los alimentos varía de un país a otro, y especialmente aquella de alimentos procesados; aquí en España no tenemos las mismas marcas y productos que en Australia. 

Hoy vamos a detallar las técnicas que usan en Monash, las cuáles, según ellos mismos avisan, pueden ser distintas a las usadas por otros laboratorios ya que ellos usan técnicas muy rigurosas.

Obtención de la muestra
  • Para frutas y verduras. Compran la fruta o la verdura a analizar en 5 supermercados diferentes y en 5 tiendas de alimentación diferentes. Se corta la porción comestible del alimento en partes iguales y se reparte en fuentes. A continuación se elige al azar una porción de cada fuente, se agrupan y mezclan hasta crear una mezcla homogénea y se liofiliza para eliminar el agua.
  • Para granos y cereales. Se recogen tres muestras de 500 g de cada grano o cereal. Las tres muestras representan tres marcas diferentes (una marca popular, una marca genérica / doméstica y otra más) o tres lotes diferentes si se está probando una marca. Las muestras se preparan según las instrucciones del paquete, luego se agrupan y se mezclan hasta obtener una consistencia homogénea. La comida se liofiliza para eliminar todo el contenido de agua.
  • Otros procedimientos de muestreo de alimentos.  Para cualquier alimento envasado, tres marcas se recolectan y se agrupan como acabamos de explicar. En el caso de líquidos como la leche o sustancias en polvo como la harina, no se requiere liofilización.

Preparación de la muestra 
Por triplicado, 1 g de la muestra homogeneizada se pesa y luego se extrae a 80 ° C en agua durante 15 minutos. La cantidad de agua se completa hasta 100 ml, para proporcionar una muestra de volumen conocido (1 g en 100 ml de agua). Las muestras se almacenan a -20 ° C. 

Pruebas
  • Cromatografía líquida de alta eficacia o alto rendimiento (HPLC) para medir fructosa, glucosa, sacarosa, polioles de azúcar (sorbitol, manitol), lactosa y GOS (rafinosa, estaquiosa). El contenido de fructosa en exceso se calcula restando la glucosa del contenido de fructosa 
  • Cromatografía de Líquidos de Ultra Alto Desempeño (UPHLC)
  • Cuantificación de fructanos (fructan assay). El contenido total de fructanos se mide utilizando el HK de Megazyme Fructan (Megazyme International Ireland Ltd, Wicklow, Irlanda; Método 999.03 de AOAC y Método 32.32 de AACC). Se añaden sacarasa y maltasa para eliminar la sacarosa y los maltosacáridos de cadena corta. La fructanasa se agrega a una muestra para hidrolizar los fructanos en fructosa, mientras que la otra muestra duplicada no recibe tratamiento. El contenido de fructosa se determina calculando la absorbancia después de la adición de hexocinasa / fosfoglucosa isomerasa / glucosa-6-fosfato deshidrogenasa.El contenido total de fructanos se determina calculando la diferencia en la absorbancia y aplicando factores relativos que convierten la absorbancia en la concentración de fructosa y glucosa producida. Los fructanos están presentes en diferentes cantidades y en diferentes longitudes de cadena en las muestras de alimentos. Esta prueba cuantifica todos los fructanos (fructanos totales) presentes en las muestras de alimentos. No proporciona ninguna información sobre las diferentes longitudes de cadena (grado de polimerización) presentes en un alimento en particular. 
El criterio de clasificación de alimentos en bajo o alto en FODMAP se calculó inicialmente considerando (según la experiencia clínica) el contenido de FODMAP y el tamaño de porción típico de los alimentos consumidos en una sola sesión o comida que desencadenaba síntomas en individuos con SII (por ejemplo, cebolla, ajo, pan de trigo, manzana). También se consideraron los alimentos que generalmente eran bien tolerados (por ejemplo, arroz y patata). Esto permitió el establecimiento de niveles de umbrales para cada FODMAP, por encima de los cuales la mayoría de las personas experimentan síntomas. 

Por ejemplo, en un estudio en 2007 midieron el contenido de fructanos y fructosa total de 60 verduras y 43 frutas. El estudio mostró que las verduras eran generalmente más altas en fructanos, mientras que las frutas tendían a ser más altas en fructosa total. Las verduras más altas en fructanos incluyeron ajo, alcachofa, chalotes, puerro y cebolla, mientras que las frutas más altas en fructosa total incluyeron manzanas, peras y uvas. Por supuesto, hubo excepciones a estas reglas. Por ejemplo, se detectaron cantidades moderadas de fructanos en frutas como los melocotones y la sandía, y se encontraron cantidades bajas pero detectables de fructanos en melocotón blanco, caqui y melón. De manera similar, la fructosa se detectó en algunos vegetales, con las concentraciones más ricas de fructosa total detectada en los bulbos de cebolla de primavera, cebolla, puerro, pepino, tomates cherry y pimiento rojo.


Existen factores que afectan a la composición FODMAP de los alimentos vegetales, incluidos la madurez, la variedad de alimentos, la variación estacional, el clima, el tiempo de almacenamiento y la temperatura de almacenamiento. Los niveles de FODMAP también pueden variar dentro de la misma planta, dependiendo de la parte muestreada, por ejemplo, raíz, tallo, bulbo, hojas o planta entera. 

El efecto de la madurez de la composición de FODMAP se destaca en las peras Packham, que son considerablemente más bajas en FODMAP cuando están maduras que cuando no están maduras.

La mayoría de los datos de composición de FODMAP disponibles han sido generados por la Universidad de Monash y se basan en alimentos cultivados y / o fabricados en Australia. 

Esto presenta desafíos para los dietistas y pacientes que implementan esta dieta a nivel internacional, ya que una serie de factores externos influyen en la composición del FODMAP, como las variedades de cultivos. Monash está expandiendo su programa de análisis de alimentos FODMAP para analizar alimentos provenientes de países de todo el mundo, incluidos los Estados Unidos, el Reino Unido, Nueva Zelanda, Sri Lanka, Malasia, Dinamarca, Austria, Alemania y Noruega - trsitemente aún no España.







 

1.Biesiekierski, J.R., et al., Quantification of fructans, galacto-oligosacharides and other short-chain carbohydrates in processed grains and cereals. J Hum Nutr Diet, 2011. 24(2): p. 154-76.
2. Muir, J.G., et al., Fructan and free fructose content of common Australian vegetables and fruit. J Agric Food Chem, 2007. 55(16): p. 6619-27.

jueves, 13 de junio de 2019

Sensibilidad al trigo

Hasta un 30% de las personas que padecen SII podrían ser sensibles al trigo. Según la literatura científica existe un subgrupo de pacientes que presentan síntomas de SII que en realidad tienen sensibilidad al trigo. Parece que además este subgrupo tiende a padecer más anemia y pérdida de peso que los que padecen SII y suelen tener una historía clínica de alergias alimentarias en la infancia (1).

Aún no está muy claro qué componente del trigo ocasiona los síntomas. Aproximadamente un 80% del trigo está formado por gluten, pero también tiene otro componente que puede jugar un papel fundamental en la aparición de síntomas: los fructanos. 

Los fructanos forman parte de una grupo de hidratos de carbono llamados FODMAP. Éstos son fermentados rápidamente y mal-absorbidos, ocasionando un aumento de agua en el intestino y un aumento del tránsito intestinal. Los FODMAP llegan al colon mínimamente alterados, donde son fermentados por bacterias, ocasionando gases y distensión abdominal (2).

Este estudio (3) mostró como personas que padecían sensibilidad al gluten no celíaca y SII dejaron de tener síntomas al ponerlos en una dieta baja en FODMAP, lo cual apoya la teoría de que son los FODMAP los que generan los síntomas, más que el gluten. 

Existen otros componentes del trigo, como los inhibidores de amilasa-tripsina, que también podrían jugar un papel importante, activando el sistema inmune-innato y la liberación de citoquinas inflamatorias (4).


Es importante que las personas con sensibilidad al trigo sean derivadas a un dietista (tanto por el médico de cabecera como por gastroenterólogos) ya que en la consulta el dietista establecer una dieta adecuada (ya sean sin gluten o baja en FODMAP y evitar restricciones innecesarias que puedan estar limitando la calidad de vida de estos pacientes. Por ejemplo, las personas con celiaquía que siguen una dieta sin gluten, tienden a tener una dieta en la que las ingestas de fibra y calcio están por debajo de las recomendaciones (5). Otro de los riesgos asociados con estas dietas es el desarrollo de desórdenes alimentarios como ortorexia nerviosa, que es algo que el dietista también debe tener en cuenta. 

A día de hoy todavía no está claro qué componente del trigo es el responsable, por lo que se necesitan estudios bien planteados. Ésto es particularmente difícil ya que los pacientes deben ser "cegados" (no saber qué están comiendo, si lleva gluten o no, si lleva FODMAP o no, etc.) y deben seguir una dieta determinada, sin saltársela en ningún momento durante un período de tiempo largo.



 
1. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/22825366 
2. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/28244663 
3. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/23648697 
4. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/25925932 
5. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/15882378

miércoles, 12 de junio de 2019

El eje intestino-cerebro


La relación entre el intestino y el cerebro es algo que se está investigando en la actualidad, pero hemos sabido “desde siempre” que hay una relación entre estas dos partes. ¿Habéis conocido a alguien que cuando está de exámenes se le suelten las tripas? ¿Quizás has sentido alguna vez “mariposas en el estómago”? ¿O has tenido “el estómago cerrado” antes de una entrevista?
Las personas que padecen síndrome del intestino irritable tienden a tener digestiones pesadas, se sienten muy hinchados y son más susceptibles a padecer diarrea o estreñimiento. Estas personas también tienden a padecer más ansiedad y depresión que la media. Cuando el intestino está irritado, puede hacer nuestra vida de lo más desagradable. Y puede ocasionar una micro-inflamación del intestino, que tengamos mala flora intestinal o incluso intolerancias alimentarias. 


Es muy frustrante para estos pacientes ya que, al no haber pruebas, se les considera hipocondríacos o exagerados. El estrés es uno de los desencadenantes más conocidos y aceptados hasta el momento. 
Una de las teorías sobre el funcionamiento del eje cerebro-intestino bajo estrés es ésta: las circunstancias estresantes producen un ambiente más propicio para el desarrollo de ciertas bacterias (bacterias que en períodos de estrés no están o están en menos cantidad). Esto significa que, incluso cuando la situación estresante llega a su fin, podríamos seguir sufriendo los efectos de este cambio en la flora intestinal.

Quizás esto influirá a nivel cerebral la próxima vez que tengamos que hablar en público, y nuestro cerebro recordará lo que le pasó al intestino y lo mal que nos sentimos aquella vez. De hecho, un estudio hecho en dos especies distintas de ratones, una más tímida y la otra más atrevida, demostró que intercambiando la microbiota entre las cepas, su comportamiento también varió. La cepa normalmente más tímida se volvió más atrevida y viceversa. 

¿Puede regular hasta cierto punto nuestro comportamiento nuestra microbiota?

jueves, 30 de mayo de 2019

Nueva legislación sobre el pan

¡Albricias! 

Tenemos una nueva normativa sobre la calidad del #pan, aprobada en el consejo de ministros hace un par de semanas. 👏👏👏👏 

¿Y qué significa esto? Pues que ya no vamos a tener que ser detectives🕵️‍♂️ cuando vayamos a comprar pan y que, por irónico que parezca, cuando en la etiqueta ponga "pan integral", el pan ¡estará hecho con harina integral 100%! 


Hasta ahora, no había un % mínimo para llamarse integral 🙈, con los que panes con 0% harina integral podían llamarse integrales. 


También van a ampliar el IVA reducido del "pan común" a panes elaborados con otras harinas distintas a las de trigo, como los elaborados con harinas integrales, con salvados o bajo contenido en sal que solían tener un 10% de IVA.

Además los "panes multicereales" ahora van a tener que tener un 10% mínimo del cereal en cuestión mencionado en la etiqueta y al menos elaborado con 3 harinas diferentes. Otro cambio es que si compramos por ejemplo, "pan de #espelta", ese pan deberá contener al menos un 50% de espelta, se acabaron esos panes de X, con un 1% de X. 


Hay otros cambios de los que ya hablaremos en nuestro blog próximamente.


miércoles, 10 de abril de 2019

Probióticos: ¿sí o no?

El acceso a y uso de probióticos está cada vez más extendido. No solo se venden como suplementos en las farmacias, si no que también lo vemos anunciado en variedad de productos como yogures, té kombucha, miso, kéfir, etc.
Imagen de Bruno Glätsch en Pixabay 

Para aquellos que no sepan de lo que estoy hablando, los probióticos son microorganismos vivos que pueden, potencialmente, aportar beneficios para la salud de aquellos que los consumen (1). Según la Organización Mundial de Gastroenterología, estrictamente hablando, solo se les debería llamar probióticos a aquellos productos que han demostrado, en estudios, producir este efecto beneficioso. 

En general, se supone que al introducir especies de bacterias beneficiosas para el organismo, nos podríamos beneficiar de, por ejemplo, menor incidencia de diarrea tras el uso de antibióticos, ya que éstos matarían tanto a las bacterias dañinas como a las "buenas" que tenemos en el intestino. Sobre el papel tiene sentido, pero en la realidad no ha habido tanto éxito aplicándolo. Por ejemplo, hay estudios (2) que no han encontrado un efecto consistente tras el consumo de yogur para prevenir la diarrea asociada al consumo de antibióticos, e incluso este estudio (3) mostró cómo algunas personas suplementadas con probióticos presentaban un retraso en la recuperación de la flora intestinal tras el uso de antibióticos, comparados con aquellos que tomaron un placebo. Curiosamente, lo que sí que demostró tener un efecto positivo fue el transplante fecal autólogo, que es básicamente la reintroducción de las heces del paciente en sí mismo. 

También se ha sugerido que los probióticos estimulan, modulan y regulan la respuesta inmunitaria del huésped (4) y que podrían jugar un papel importante en la regulación de la inflamación en enfermedades inflamatorias intestinales (5). Incluso jugaría un papel importante en la dermatitis atópica (6).

Sin embargo, existen varios "problemillas" con los probióticos. Para empezar, al ser un suplemento alimentario, no está regulado de la misma manera que los medicamentos, con lo que podría contener especies de bacterias que "no nos interesan" y que podrían ser dañinas (7). También ha habido casos en los que los efectos asociados a estos "suplementos" o probióticos no han podido demostrarse cuando se le ha pedido a la compañía en cuestión que presente los hallazgos o las pruebas que demuestran que en realidad sí que se produce un efecto beneficioso. Este es el caso del Activia de Danone o del L.Casei (8). Básicamente le vinieron a decir a Danone que hasta que no pruebe que el activia te regula el tránsito intestinal y que el Actimel te protege de resfriados (por los probióticos que contiene), pues que no puede decir que sus productos te curan nada de nada. También existe el problema de que el probiótico tiene que atravesar en estómago, con sus ácidos gástricos correspondientes, con lo que las cepas tienen que estar protegidas de tal manera que consigan llegar al intestino. Y luego, una vez allí, tienen que sobrevivir y colonizarlo. 

Y la realidad es que, ahora mismo, no hay suficientes estudios que garanticen que a nivel poblacional sea beneficioso el uso indiscriminado de probióticos. De hecho, hace tan solo unos días, se ha presentado en la reunión anual del American Association for Cancer Research, un abstract que mostraba como en pacientes con melanoma, tomar suplementos probióticos se asociaba con una posibilidad 70% menor de respuesta al tratamiento de inmunoterapia contra ciertos tipos de cáncer. 

La flora intestinal es muy personal, y cada uno tenemos diferentes microorganismos que pueden responder de manera distinta a la suplementación con probióticos. Sí que es un área que promete y que creo que va a tener mucha importancia en los próximos años, aunque los datos parecen apuntar a que los probióticos deberán ser diseñados de forma personal, y que no va a ser algo de que "un probiótico nos vale a todos para todo". También los transplantes fecales (que ya se realizan en España) están cobrando más importancia, ya que en vez de introducir un número limitado de especies, estamos introduciendo un ecosistema completo. 

También mencionar que aunque sí que se ha demostrado su eficacia en casos aislados (9),  existe mucha publicidad dudosa al respecto, como el Probiota Histaminx, cuyos estudios asociados a la eficacia no he conseguido encontrar, cepas de probióticos de farmacia como Lactibiane, que tampoco tiene estudios para demostrar la eficacia (en su estudio no consiguieron probar eficacia en aliviar los síntomas del Intestino Irritable (10): Lactibiane Référence was not superior to the placebo in relieving symptoms of IBS (42.6 % vs 42.3 % improvement).

Muchos de estos probióticos parece que podrían tener efecto. Sin embargo nos hemos liado a crear productos con probióticos sin todavía entender completamente el mecanismo de actuación ni tampoco la complejidad del microbioma intestinal.

Lo cierto es que se necesitan muchos más estudios para conocer qué bacterias, qué cepas dentro de esas bacterias, en qué cantidades, durante cuando tiempo y para qué condiciones/enfermedades los deberíamos tomar. Y, aunque el consejo general solía ser "bueno, tómatelo, daño no te va a hacer y a lo mejor te va bien", cada vez hay más evidencia disponible de que no es cierto y sí podría tener un efecto nocivo.

Parece que además de probióticos y prebióticos hay un tercero que se ha unido a la fiesta, los postbioticos, pero ya hablaremos de ellos más adelante. 


Referencias
1. http://www.worldgastroenterology.org/guidelines/global-guidelines/probiotics-and-prebiotics
2. https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0899900714005139?via%3Dihub
3. https://www.cell.com/cell/fulltext/S0092-8674(18)31108-5
4. https://genomemedicine.biomedcentral.com/articles/10.1186/s13073-016-0300-5
5. http://www.jimmunol.org/content/196/10/4311.short
6. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/29117309
7.https://www.consumerreports.org/vitamins-supplements/supplements-can-make-you-sick/
8. https://www.ftc.gov/news-events/press-releases/2010/12/dannon-agrees-drop-exaggerated-health-claims-activia-yogurt
9.https://www.nature.com/articles/nature23480
10. https://www.medecine-nutrition.org/articles/mnut/abs/2007/04/mnut2007434p157/mnut2007434p157.html






lunes, 8 de abril de 2019

Thin Privilege: An Update

After another lively debate on Facebook regarding this topic I spent most of the other night thinking about it and my reaction to it. 
Is this where I suddenly repent and accept my thin privilege? No, it isn't. I still don't like the term, the concept and everything it entails and here is why.
When I read the original article and the comments associated with it it made me angry because deep down I didn't think I was getting any kind of privilege for being thin. Yes as a man, and although I really didn't want to bring race into it, a white man, I fully acknowledge the society we live in has been constructed in my favour. I accept that, and if it will change anything, which I doubt it will, I acknowledge that privilege. 

The comments I received mostly seemed to indicate that I was denying that "weight bias" "body diversity" "Sizeism" and so on existed, which was not the case. What I didn't like was first the assumption that people are "naturally thin", and that my life is easy because I am thin, You have no idea about my life just as I don't about yours, any assumption based on appearance is wrong. 
This point didn't seem to be accepted and I continued to receive anecdotes about people's lives and how they struggle with discrimination, which, at the risk of sounding like a stuck record I didn't deny existed.

After being directed towards research around weight bias and wages, a couple of points jumped out at me and made me rethink why I am reacting this way. 
In an article in the Journal of Applied Psychology (1) it was demonstrated that thinner women get paid more, not surprising, but the opposite was true for men. In fact, larger men get paid more up until the point of obesity. And a quote lifted from an article on Forbes (2) based on the study said. "Skinny men, indeed, are often regarded as nervous, sneaky, afraid, sad, weak, and sick, where men of well-proportioned build are associated with traits such as having lots of friends, being happy, polite, helpful, brave, smart, and neat." 

So is this really "Fat Vs Thin"? Or is it just another example of different rules for men and women?

I started thinking through my experiences in work and the times I've had to say "yes I do eat" or "no I am not addicted to heroin", did me being a thin man (as opposed to just thin) have something to do with this? 
Or the times I felt I wasn't taken seriously in staff meetings. I had always assumed it was because I was one of the youngest in the room (sadly no longer the case) but maybe it was because I was thin? 
While I can still find clothes that fit me in most shops I have noticed that I have had to drop down a size from M to S with no major change in body weight. It appears that provisions are being made to spare men's feelings by simply shifting everything up one size which is not happening for women. So is this really "thin privilege" or just plain old sexism? 
Is it possible that as a man "thin privilege" doesn't extend to me? Or at least not as much as it does for women? 

Rethinking where I stand on this topic I still reject the term thin privilege because I think it diverts away from the real issue which is what society expects of women. It looks like as a man I can put on a few kilos and not suffer any negative consequences, up to a point, whereas women cannot. And to me that is sexism not thin privilege. 

1.  2011 Jan;96(1):95-112. doi: 10.1037/a0020860.
2. https://www.forbes.com/sites/freekvermeulen/2011/03/22/the-price-of-obesity-how-your-salary-depends-on-your-weight/#29a06bbb3d9a

viernes, 5 de abril de 2019

No, we don’t need to talk about thin privilege

 Update: I have modified slightly my opinion on the term thin privilege which can be read here

This is an opinion piece by Wayne Bradley and does not reflect anybody else's views associated with this blog.

Recently I found myself in a debate with fellow nutritionists and dietitians on the Build Up Dietitians Facebook page regarding the concept of thin privilege. Thin privilege is as follows, we “thin” people live in a world where we don’t experience the stigma and prejudices that overweight people experience. We can find clothes easily, we don’t get stared at when we eat in public and so on. 

Ok, so far so good, nobody would argue with that fact. But I have several issues with labelling it “thin privilege”, firstly the word privilege and the tone of the articles I have read regarding this topic indicate that being thin, or “skinny” which gets thrown around lightly but no-one will dare say fat, is something that has been gifted to us, we haven’t earned it and we should thank our lucky stars that we’re in this position. 
Most people, especially those in the health & nutrition industry know only too well how hard maintaining/losing weight is and to hint that normal weight people are somehow blessed or “privileged” is quite insulting, but sadly nothing new. Now of course because I said I eat well and do a lot of exercise that also means I think every large person is bone idle and just eats pizzas all day long! No, it doesn’t! It means making ANY assumption about a person’s body shape is wrong. 

I feel very proud of myself when I see those scales going down, or when I get up 8am on a Sunday to go riding even though the sun is shining and I’d much rather have a few beers with my wife and friends. To suggest I should somehow feel privileged for that completely undermines the hard work and effort I (or anyone) does to maintain their healthy lifestyle. That doesn’t make me unaware of the battles large people go through, in fact, what I do with my life has nothing to do with what my patients do with theirs, which leads me on to my second issue.  

My second issue is also to do with the term “thin privilege”. It is a nonsense term and completely unnecessary. When our patients come to visit us, they will discuss with us the problems they face, not only with their food choices but with self -esteem, health issues and so on. We will listen to them and if we do not share the same problems we will use empathy to understand them and guide our patients through their journey. 
We already have the word, it is empathy, we do not need a new Insta-trendy, buzzword. If as a healthcare professional you are unable to empathise with your patients then may I suggest a career change? Politics perhaps. 

To repeat a previous point, what I do with my life has no bearing on my patient's lives and has no place in a consultation. They are there to talk about their lives not mine. If the boot was on the other foot and my coach was "acknowledging" their superior athletic ability or shall we say "athletic privilege", I would feel extremely patronised and would probably sever ties with that coach very quickly. 

Perhaps I am being too pedantic around terminologies and the use of words. However, I worry that we are going down a particular path where we will not be able to openly discuss weight, obesity and it's related health problems. Body size and shape should not be attributed to attractiveness, I will vigorously defend that there is not one "perfect" type of body in terms of what is "hot" or "sexy". We all have our own tastes and that is what makes the human race so amazing! However, obesity is not healthy, it just isn't. Many co-morbidities exist with obesity, we all know it and not discussing them does not make them go away. 

Saying "you're fat therefore ugly" is disgusting and should be stamped out immediately. But saying "you are overweight and need to make a change to improve your life" is not the same thing and should be what we are saying, but I fear we are becoming too scared of being labelled as "fat shamers". 

To repeat, I acknowledge that larger people have a tough time in regards to the society we live in, but as nutritionists/dietitians we are there to help them and we owe it to them to be honest. What use is saying "yeah I know I'm thin and my life is easier than yours"? 

During the debate, the topic of the genetic influence on body weight continued to appear, while it was beside my original point I will address it here.Yes genetics plays a large role in a person's size. The size of that role varies. However, does that mean we all just give up and say "its the genetics"? Because if that is the case then dietetics is dead!! I don't believe that is the case, some of us have been dealt a good hand in genetics, some haven't. That doesn't mean we can't make the best with what we've got. We can still strive to be the best version of ourselves and I strongly believe that externalising ourselves to the genetically thin and fat does us all a huge disservice. 

Wayne Bradley BSc (hons) MSc PG cert

jueves, 28 de marzo de 2019

Kombucha ¿sí o no?

En los últimos meses se ha puesto de moda una bebida llegada desde China, Kombucha. La fuente de este artículo es Build up Dietitians, y como siempre, aquí podéis encontrar el artículo original en inglés (enlace), que he resumido más o menos brevemente. 

Es de especial interés si estás embarazada, o estás inmunocomprometid@ o enferm@. 


Imagen de LyraSid en Pixabay 
El kombucha es un tipo de té fermentado con un sabor ácido y dulce. Está hecho de una mezcla de té, azúcar y un cultivo a menudo denominado SCOBY (cultivo simbiótico de bacterias y levaduras), madre o (de manera incorrecta) hongo. 

El té Kombucha contiene bacterias y levaduras vivas beneficiosas, vitaminas del grupo B, antioxidantes y minerales en cantidades traza. EL kombucha sin sabor contiene unas 30 calorías, 2-3 gramos de azúcar y pequeñas cantidades de cafeína por vaso. No contiene grasa ni colesterol y es muy baja en proteínas y sodio. Se le puede dar sabores diferentes agregando zumo o saborizantes, que pueden contribuir a aumentar la cantidad de micronutrientes y calorías. 

El té Kombucha se ha consumido tradicionalmente por sus supuestos beneficios para la salud, aunque éstos no se han demostrado científicamente. Inicialmente, se creía que era un agente desintoxicante, para ayudar en la salud gastrointestinal y que tenía propiedades energizantes. [1] También se supone que influye sobre la inmunidad, la obesidad, las enfermedades cardiovasculares, la aterosclerosis, la hipertensión, la anemia, la enfermedad pulmonar, la capacidad antioxidantes y la prevención del cáncer. [2]. Estos beneficios, así como muchos otros, se están evaluando para determinar si existe una relación entre el consumo de kombucha y la mejora de la salud y cuál es el mecanismo responsable. Los resultados de estudios en animales parece que apuntan a las propiedades antioxidantes del Kombucha y la capacidad de eliminación de radicales libres [2, 3, 4, 5]

Seguridad alimentaria

Los ingredientes de este té y su composición varían mucho de un producto a otro. Aunque no ha sido frecuente, sí que se han producido efectos adversos asociados al consumo de Kombucha, principalmente ocasionados por una falta de higiere o una técnica inapropiada [6]Los efectos secundarios más comunes reportados por el consumo de kombucha incluyen síntomas de reacciones alérgicas, ictericia, náuseas, vómitos y dolor de cabeza y cuello [7]. Cuando el kombucha existe la posibilidad de que el SCOBY se contamine con organismos nocivos, como levaduras, bacterias o aspergillus, un moho tóxico. A pesar de que el pH se mantiene relativamente bajo, la contaminación todavía puede ocurrir, por lo que los consumidores  y productores deben practicar una buena higiene, incluyendo mantener las manos y todo el equipo usado limpios e higiénico, utilizando solo recipientes de fermentación inocuos para los alimentos y cubriendo el recipiente de fermentación con un tejido fino limpio para minimizar los contaminantes del aire.


Imagen de Melanie Rodriguez en Pixabay 
La FDA afirma que el kombucha es seguro para la mayoría de las personas que consumen hasta 120ml al día. No se recomienda el consumo para personas con función inmunológica comprometida, mujeres embarazadas o en período de lactancia, niños pequeños o personas con condiciones preexistentes, ya que se desconocen los posibles problemas de salud. 

Al igual que con muchos productos fermentados, puede haber una pequeña cantidad de alcohol en la kombucha. Una vez que se embotella, en ausencia de oxígeno, la levadura continuará degradando la sacarosa a glucosa y fructosa y es capaz de aumentar la carbonatación y producir niveles de alcohol superiores al 0.5%. [8]

En resumen, este té puede o no producir beneficios para la salud y depende de cada uno si decidimos tomarlo, PERO si estás embarazada, dando el pecho, enfermo, inmunocomprometido, o eres un niño pequeño, no deberías tomarlo. 

He decidido incluirlo en este blog porque hay información contradictoria al respecto. De hecho, una dietista australiana que seguimos en Instagram lo recomendaba para mujeres embarazadas e incluso proporcionaba recetas para hacer cócteles sin alcohol con este té. 

Y creo que esto se debe no a una mala intención si no a falta de información, ya que ella ni lo vendía ni nada, simplemente le parecía una buena idea para que las mujeres embarazadas (como ella estaba) tuvieran opciones más variadas para beber. 



Referencias

  1. Jayabalan R, Malbas R, Loncar E, Vitas J, Sathishkumar M. A review on kombucha tea – microbiology, composition, fermentation, beneficial effects, toxicity, and tea fungus. Compr Rev Food Sci F [Internet]. 2014;13:538–50. Available from: http://onlinelibrary.wiley.com/doi/10.1111/1541-4337.12073/full
  2. Vina I, Semjonovs P, Linde R, Denina I. Current evidence on physiological activity and expected health effects of kombucha fermented beverage. J Med Food [Internet]. 2014;17(2):179–88. Available from: http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/24192111
  3. Adriani L, Mayasari N, Kartasudjana R. The effect of feeding fermented kombucha tea on HLD, LDL and total cholesterol levels in the duck bloods. Biotechnol Anim Husb [Internet]. 2011;27:1749–55. Available from: http://agris.fao.org/agris-search/search.do?recordID=RS2011002797
  4. Ram M, Prasad D, Kain A, Mongia S, Sharma S, Singh B, et al. Effect of kombucha tea on chromate (VI)-induced oxidative stress in albino rats. J Ethnopharmacol [Internet]. 2000;71(1–2):235–40. Available from: http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/10904168
  5. Banerjee D, Hassarajani S, Maity B, Narayan G, Bandyopadhyay S, Chattopadhyay S. Comparative healing property of kombucha tea and black tea against indomethacin-induced gastric ulceration in mice: possible mechanism of action. Food Funct [Internet]. 2010 Dec;1(3):284–93. Available from: http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/21776478
  6. Centers for Disease Control and Protection. Unexplained Severe Illness Possibly Associated with Consumption of Kombucha Tea -- Iowa, 1995 [Internet]. MMWR. 1995. Available from: http://www.cdc.gov/mmwr/preview/mmwrhtml/00039742.htm
  7. Srinivasan R, Smolinske S, Greenbaum D. Probable gastrointestinal toxicity of kombucha tea. J Gen Intern Med [Internet]. 1997;12(10):643–5. Available from: http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/9346462
  8. Dufresne C, Farnworth E. Tea, kombucha, and health: a review. Food Res Int [Internet]. 1999;33:409–21. Available from: http://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0963996900000673