Mostrando entradas con la etiqueta Celíacos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Celíacos. Mostrar todas las entradas

martes, 25 de junio de 2019

¿Cómo se crean los puntos de corte de FODMAPs?

Los FODMAP ( Fermentable Oligosaccharides, Disaccharides, Monosaccharides And Polyols) se encuentran en una amplia gama de alimentos: frutas, verduras, panes, cereales, nueces, semillas, productos lácteos, alimentos procesados ​​y bebidas.

Como hemos mencionado en otros posts, la Universidad de Monash es la pionera en la dieta FODMAP y son los que han analizado la mayoría de alimentos y los han clasificado en altos y bajos en FODMAP. Algunos de estos análisis están publicados en revistas científicas (1 y 2), pero el proyecto de análisis está en continuo crecimiento, ya que creación de nuevos productos y la globalización convierten esta tarea en un proyecto sin final.

El problema reside en que, obviamente, la composición de los alimentos varía de un país a otro, y especialmente aquella de alimentos procesados; aquí en España no tenemos las mismas marcas y productos que en Australia. 

Hoy vamos a detallar las técnicas que usan en Monash, las cuáles, según ellos mismos avisan, pueden ser distintas a las usadas por otros laboratorios ya que ellos usan técnicas muy rigurosas.

Obtención de la muestra
  • Para frutas y verduras. Compran la fruta o la verdura a analizar en 5 supermercados diferentes y en 5 tiendas de alimentación diferentes. Se corta la porción comestible del alimento en partes iguales y se reparte en fuentes. A continuación se elige al azar una porción de cada fuente, se agrupan y mezclan hasta crear una mezcla homogénea y se liofiliza para eliminar el agua.
  • Para granos y cereales. Se recogen tres muestras de 500 g de cada grano o cereal. Las tres muestras representan tres marcas diferentes (una marca popular, una marca genérica / doméstica y otra más) o tres lotes diferentes si se está probando una marca. Las muestras se preparan según las instrucciones del paquete, luego se agrupan y se mezclan hasta obtener una consistencia homogénea. La comida se liofiliza para eliminar todo el contenido de agua.
  • Otros procedimientos de muestreo de alimentos.  Para cualquier alimento envasado, tres marcas se recolectan y se agrupan como acabamos de explicar. En el caso de líquidos como la leche o sustancias en polvo como la harina, no se requiere liofilización.

Preparación de la muestra 
Por triplicado, 1 g de la muestra homogeneizada se pesa y luego se extrae a 80 ° C en agua durante 15 minutos. La cantidad de agua se completa hasta 100 ml, para proporcionar una muestra de volumen conocido (1 g en 100 ml de agua). Las muestras se almacenan a -20 ° C. 

Pruebas
  • Cromatografía líquida de alta eficacia o alto rendimiento (HPLC) para medir fructosa, glucosa, sacarosa, polioles de azúcar (sorbitol, manitol), lactosa y GOS (rafinosa, estaquiosa). El contenido de fructosa en exceso se calcula restando la glucosa del contenido de fructosa 
  • Cromatografía de Líquidos de Ultra Alto Desempeño (UPHLC)
  • Cuantificación de fructanos (fructan assay). El contenido total de fructanos se mide utilizando el HK de Megazyme Fructan (Megazyme International Ireland Ltd, Wicklow, Irlanda; Método 999.03 de AOAC y Método 32.32 de AACC). Se añaden sacarasa y maltasa para eliminar la sacarosa y los maltosacáridos de cadena corta. La fructanasa se agrega a una muestra para hidrolizar los fructanos en fructosa, mientras que la otra muestra duplicada no recibe tratamiento. El contenido de fructosa se determina calculando la absorbancia después de la adición de hexocinasa / fosfoglucosa isomerasa / glucosa-6-fosfato deshidrogenasa.El contenido total de fructanos se determina calculando la diferencia en la absorbancia y aplicando factores relativos que convierten la absorbancia en la concentración de fructosa y glucosa producida. Los fructanos están presentes en diferentes cantidades y en diferentes longitudes de cadena en las muestras de alimentos. Esta prueba cuantifica todos los fructanos (fructanos totales) presentes en las muestras de alimentos. No proporciona ninguna información sobre las diferentes longitudes de cadena (grado de polimerización) presentes en un alimento en particular. 
El criterio de clasificación de alimentos en bajo o alto en FODMAP se calculó inicialmente considerando (según la experiencia clínica) el contenido de FODMAP y el tamaño de porción típico de los alimentos consumidos en una sola sesión o comida que desencadenaba síntomas en individuos con SII (por ejemplo, cebolla, ajo, pan de trigo, manzana). También se consideraron los alimentos que generalmente eran bien tolerados (por ejemplo, arroz y patata). Esto permitió el establecimiento de niveles de umbrales para cada FODMAP, por encima de los cuales la mayoría de las personas experimentan síntomas. 

Por ejemplo, en un estudio en 2007 midieron el contenido de fructanos y fructosa total de 60 verduras y 43 frutas. El estudio mostró que las verduras eran generalmente más altas en fructanos, mientras que las frutas tendían a ser más altas en fructosa total. Las verduras más altas en fructanos incluyeron ajo, alcachofa, chalotes, puerro y cebolla, mientras que las frutas más altas en fructosa total incluyeron manzanas, peras y uvas. Por supuesto, hubo excepciones a estas reglas. Por ejemplo, se detectaron cantidades moderadas de fructanos en frutas como los melocotones y la sandía, y se encontraron cantidades bajas pero detectables de fructanos en melocotón blanco, caqui y melón. De manera similar, la fructosa se detectó en algunos vegetales, con las concentraciones más ricas de fructosa total detectada en los bulbos de cebolla de primavera, cebolla, puerro, pepino, tomates cherry y pimiento rojo.


Existen factores que afectan a la composición FODMAP de los alimentos vegetales, incluidos la madurez, la variedad de alimentos, la variación estacional, el clima, el tiempo de almacenamiento y la temperatura de almacenamiento. Los niveles de FODMAP también pueden variar dentro de la misma planta, dependiendo de la parte muestreada, por ejemplo, raíz, tallo, bulbo, hojas o planta entera. 

El efecto de la madurez de la composición de FODMAP se destaca en las peras Packham, que son considerablemente más bajas en FODMAP cuando están maduras que cuando no están maduras.

La mayoría de los datos de composición de FODMAP disponibles han sido generados por la Universidad de Monash y se basan en alimentos cultivados y / o fabricados en Australia. 

Esto presenta desafíos para los dietistas y pacientes que implementan esta dieta a nivel internacional, ya que una serie de factores externos influyen en la composición del FODMAP, como las variedades de cultivos. Monash está expandiendo su programa de análisis de alimentos FODMAP para analizar alimentos provenientes de países de todo el mundo, incluidos los Estados Unidos, el Reino Unido, Nueva Zelanda, Sri Lanka, Malasia, Dinamarca, Austria, Alemania y Noruega - trsitemente aún no España.







 

1.Biesiekierski, J.R., et al., Quantification of fructans, galacto-oligosacharides and other short-chain carbohydrates in processed grains and cereals. J Hum Nutr Diet, 2011. 24(2): p. 154-76.
2. Muir, J.G., et al., Fructan and free fructose content of common Australian vegetables and fruit. J Agric Food Chem, 2007. 55(16): p. 6619-27.

miércoles, 12 de junio de 2019

El eje intestino-cerebro


La relación entre el intestino y el cerebro es algo que se está investigando en la actualidad, pero hemos sabido “desde siempre” que hay una relación entre estas dos partes. ¿Habéis conocido a alguien que cuando está de exámenes se le suelten las tripas? ¿Quizás has sentido alguna vez “mariposas en el estómago”? ¿O has tenido “el estómago cerrado” antes de una entrevista?
Las personas que padecen síndrome del intestino irritable tienden a tener digestiones pesadas, se sienten muy hinchados y son más susceptibles a padecer diarrea o estreñimiento. Estas personas también tienden a padecer más ansiedad y depresión que la media. Cuando el intestino está irritado, puede hacer nuestra vida de lo más desagradable. Y puede ocasionar una micro-inflamación del intestino, que tengamos mala flora intestinal o incluso intolerancias alimentarias. 


Es muy frustrante para estos pacientes ya que, al no haber pruebas, se les considera hipocondríacos o exagerados. El estrés es uno de los desencadenantes más conocidos y aceptados hasta el momento. 
Una de las teorías sobre el funcionamiento del eje cerebro-intestino bajo estrés es ésta: las circunstancias estresantes producen un ambiente más propicio para el desarrollo de ciertas bacterias (bacterias que en períodos de estrés no están o están en menos cantidad). Esto significa que, incluso cuando la situación estresante llega a su fin, podríamos seguir sufriendo los efectos de este cambio en la flora intestinal.

Quizás esto influirá a nivel cerebral la próxima vez que tengamos que hablar en público, y nuestro cerebro recordará lo que le pasó al intestino y lo mal que nos sentimos aquella vez. De hecho, un estudio hecho en dos especies distintas de ratones, una más tímida y la otra más atrevida, demostró que intercambiando la microbiota entre las cepas, su comportamiento también varió. La cepa normalmente más tímida se volvió más atrevida y viceversa. 

¿Puede regular hasta cierto punto nuestro comportamiento nuestra microbiota?

lunes, 25 de junio de 2018

Gluten Sensitivity: Does it really exist?

In previous articles we have explained the difference between coeliac disease, wheat allergy and a third condition known as Non-Coeliac Gluten Sensitivity (NCGS). To briefly recap, as the name suggests, NCGS appears to be a condition where people who are neither coeliac nor allergic to wheat still report symptoms of bloating, loose stools etc. when consuming gluten containing foods. The mechanisms behind the condition are unclear, the immune system doesn’t appear to be involved but some researchers have suggested that NCGS may be a step along the path towards coeliac disease (1). Whilst we were completing the Monash FODMAP course another possible explanation was put forward to explain why people who have no immunological response to gluten still report gastrointestinal issues when eating gluten containing foods. What was interesting was that the explanation called into question the very existence of the condition of NCGS.
In recent years gluten free eating has become very popular and lots of pseudo-conditions are attributed to gluten. Although NCGS isn’t what we would call a pseudo-condition it has been proposed that it might be part of IBS and the culprit isn’t gluten after all. 

Fructans are chains of varying length of the sugar fructose, they are universally malabsorbed because we do not have the required enzyme in our body to break the chains into smaller fructose units. This leads to the fructans passing to the large intestine where they are fermented by the resident bacteria. This fermentation and the resulting gas production is usually well tolerated by non-IBS people but people with IBS tend to be highly sensitive to the fermentation of fructans and experience painful bloating and bowel distention. Foods that contain fructans are vegetables such as onion and garlic and of course wheat.
Monash University state that there is a lack of evidence that has managed to separate the effects of gluten from fructans so it is unclear which food component they are reacting to. Therefore, they do not recognise NCGS as a condition in itself and propose that people who report problems with gluten may in fact be IBS sufferers reacting to the fructans in wheat (2).
Now, this all sounds well and good, people can now relax and realise they weren’t sensitive to gluten after all. However, the problem lies in the practicality of it all. Finding a food that contains gluten but no fructans is virtually impossible, the only one we have found so far is sourdough bread or “masa madre” as it’s known here in Spain. During the fermentation process of sourdough bread, microorganisms such as Lactobacilli feed on the fructans and reduce their content in the finished product. The end result is that people who previously thought they were gluten-sensitive could enjoy sourdough bread, providing coeliac disease has been correctly excluded.

In conclusion, it appears that there is a lack of strong evidence to declare that NCGS is a condition in itself and people who report symptoms may be in fact IBS sufferers who are particularly sensitive to fructans. Aside from wheat, people who suspect they may fall into this category also need to keep in mind, onion, garlic, leeks and chickpeas.
For any more information on IBS or the Low FODMAP diet please get in touch via info@gabinetederueda.es

References 
1. Francavilla MD, et al. 2014, Clinical, Serologic and Histologic Features of Gluten Sensitivity in Children. The Journal of Paediatrics; 164: 463-7

2. https://www.monashfodmap.com/blog/the-truth-behind-non-celiac-gluten/ 



miércoles, 16 de mayo de 2018

¡Terminamos el curso de FODMAP de la universidad Monash!


Grandes noticias!! Hemos terminado la especialización del manejo del síndrome de intestino irritable (SII) tras completar el curso de la universidad Monash titulado “La Dieta Baja en FODMAP para Síndrome de Intestino Irritable”. 

La Universidad de Monash es el pionero en el manejo y tratamiento de SII con una dieta baja en carbohidratos rápidamente fermentables que se llaman “FODMAP”. Tras completar este curso podemos ofrecer un tratamiento basado en evidencia científica para personas que tienen problemas como dolor abdominal, gases e hinchazón. 



Si quieres saber más sobre la dieta FODMAP haz clic aquí o si crees que esta dieta te ayudaría escribanos en info@gabinetederueda.es