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lunes, 3 de febrero de 2020

Bolognesa de soja texturizada

Receta para 2:


  • 80gr de soja texturizada 
  • 1 lata de 400ml de tomate natural triturado
  • un puñado de tomate seco
  • 1 chorrito de vino tinto
  • cebolla
  • ajo
  • Aceite de oliva virgen extra
Método
  • Remojamos la soja en un recipiente con el tomate y vamos removiendo para que vaya absorbiendo el líquido.
  • Rehogamos la cebolla en el aceite de oliva y cuando esté pochada añadimos el ajo
  • A fuego medio, le añadimos el tomate y medio vaso de vino tinto. Removemos y echamos los tomates. 
  • Lo he dejado en el crockpot 3 horas cocinándose a potencia lenta. Pero si lo haces en una olla normal, déjalo a potencia baja, y ve removiendo durane media hora. Ya sabes que soja no necesita cocinarse. 
  • Por otra parte, haz los espguetis de boniato y cuando vayas a comer, mézclalos con tu salsa durante 10min, no más, para que no se queden blanditos. 

miércoles, 4 de diciembre de 2019

España: El País Más Sano del Mundo. ¿Hasta Cuando?


A principios de 2019 España fue nombrado el país más sano del mundo, sí, ¡en serio! (1) Si la imagen de este país ahora mismo es la de un país sano, donde todo el mundo come bien y vive hasta 100 años, el futuro no es tan atractivo. Hace un mes, la organización World Obesity (traducido como Obesidad Mundial) lanzó su atlas global de obesidad infantil (2), en el cual lista información sobre los porcentajes de obesidad en niños y niñas de 5 a 9 años y 10 a 19 años. También se listan los datos de porcentaje de mujeres que fuman y los porcentajes de adolescentes que no hacen suficiente actividad física.
En el 2013 en la Asamblea de Salud Mundial (World Health Assembly), 193 países acordaron que los niveles de obesidad infantil en el año 2025 no deberían superar de los niveles del 2010 – 2012. Pero, por desgracia, el documento de este año nos informa de que 80% de esos países tienen una probabilidad de cumplir ese reto por debajo de 10% y, ningún país tiene una probabilidad por encima de 50% de cumplirlo. En otras palabras, hace 6 años el mundo acordó frenar el crecimiento de obesidad infantil y, lo más probable, es que nadie lo consiga.


Los datos de España son los siguientes

% de niños con la edad 5-9 con obesidad en 2016
17.9%
% de niñas con la edad 5-9 con obesidad en 2016
12.1%
% de niños con la edad 10-19 con obesidad en 2016
10.6%
% de niñas con la edad 10-19 con obesidad en 2016
6.3%
% de niños adolescentes que no hacen suficiente actividad física en 2010
69.7%
% de niñas adolescentes que no hacen suficiente actividad física en 2010
84.3%
% de mujeres con obesidad en 2016
23.8%
Estimación de % de mujeres fumadoras en 2020
25.7%


Los colores no son así como un homenaje a la bandera de España, si no que representan números altos (rojo) y números medio-altos (amarillo).
Con estos datos de la situación actual, World Obesity asigna cada país una puntuación de riesgo (CHO Risk) que cuantifica el riesgo de cada niño y niña de tener obesidad. La puntuación máxima es 11 y España tiene 7.5, un riesgo alto según World Obesity.

Además de un reportaje de la situación actual, hay unas predicciones para el año 2030.

Predicción 2030 % de niños y niñas de 5-9 con obesidad
18.6%
Predicción 2030 % de niños y niñas 10-19 con obesidad
11.6%
Predicción 2030 numero de niños y niñas 5-9 con obesidad
383.815
Predicción 2030 numero de niños y niñas de 10-19 con obesidad
931.043


Con las predicciones de 2030, World Obesity le da a cada país una probabilidad de cumplir el objetivo de que los niveles de obesidad infantil en 2025 no sean más altos que en 2010-2012. España tiene una probabilidad de cumplir este objetivo de solo 18%.
En resumen, mientras que los niveles de obesidad infantil en España no son los más altos en el mundo, sí que son demasiados altos, y es muy probable que vayan a aumentar en los próximos 10 años. Un niño/a nacido hoy en España tiene una probabilidad del 68% de ser obeso/a. Otra estadística alarmante es la del porcentaje de niño/as que no hacen suficiente actividad física, especialmente las niñas. La actividad física es mucho más que una forma de controlar el peso corporal. Los beneficios son muchos y es imprescindible que encontremos una forma para aumentar los niveles de actividad física.   
En fin, decimos que España es el país mas sano del mundo, pero ¿no sería más correcto decir que España, en realidad, es el país menos insano?


Referencias
1. https://www.bloomberg.com/news/articles/2019-02-24/spain-tops-italy-as-world-s-healthiest-nation-while-u-s-slips
2. https://www.worldobesity.org/nlsegmentation/global-atlas-on-childhood-obesity

miércoles, 13 de noviembre de 2019

Interpretación del perfil lipídico

Una de las tareas del dietista es la de interpretar los análisis de sangre relevantes. Uno de los más frecuentes que nos vamos a encontrar es el del perfil lipídico. 
Éste normalmente consistirá en colesterol total, triglicéridos, colesterol HDL, LDL, no HDL, y riesgo lipídico.

El colesterol total, como su nombre indica, consiste en el colesterol que se encuentra en la sangre. Este número debe valorarse según el riesgo cardiovascular del paciente. Por ejemplo, un paciente que ha tenido un infarto no tiene los mismos objetivos de colesterol total que una persona que no lo ha tenido. Dependiendo del laboratorio, suele andar por los 200mg/dl, pero una vez más, depende del riesgo cardiovascular individual. Los valores de colesterol total no se encuentran afectados por la ingesta inmediata, por lo que serán válidos aunque el paciente no se hiciera los análisis en ayunas. Sin embargo, cambios en la dieta más a largo plazo sí que tendrán efecto sobre los valores de colesterol total, así como medirlo cuando el paciente tiene una enfermedad agudizada , ya que una estado inflamatorio y una ingesta reducida harán que los valores sean anormalmente bajos. Cuando más grave sea la enfermedad, más reducidos podrían estar los valores de colesterol total. Un valor de colesterol total más bajo de lo normal en un paciente que se encuentra bien y no está enfermo ni toma medicación para reducir el colesterol podría padecer hipocolesterolemia hereditaria.

HLD
Es una lipoproteína muy importante para evaluar el riesgo cardiovascular. Un valor bajo es característico del síndrome metabólico y las causas pueden ser variadas: obesidad, diabetes, hipertrigliceridemia, etc. Este resultado tampoco está afectado por la ingesta inmediata, por lo que nos vale si el paciente no está en ayunas. Es importante señalar que un valor alto de HLD no está relacionado con enfermedad cardiovascular. 

Colesterol no HDL
Este valor se obtiene restando al colesterol total la fracción de HDL y nos muestra la cantidad de colesterol que contienen otras partículas distintas al HDL. La mayoría está contenido en LDL, pero otra parte puede estar contenida en otras lipoproteínas que pueden ser aterogénicas. En 2014, las guías NICE recomendaban mediar el colesterol no HLD para monitorizar pacientes en tratamiento con estatinas, con un objetivo de reducción del 40%.

Triglicéridos
La hipertrigliceridemia es una factor importante para la evaluación del riesgo cardiovascular. Si el nivel de triglicéridos es muy elevado, existe el riesgo de desarrollar pancreatitis aguda. Cuanto mayor el nivel, mayor el riesgo (1). Para medir los triglicéridos sí que es importante encontrarse en ayunas. Hay que tener en cuenta que las estatinas (la medicación típicamente usada para disminuir el LDL, generalmente no tiene efectos sobre los triglicéridos). 

LDL 
En general, el LDL es útil cuando estamos monitorizando la evolución de pacientes como hipercolesterolemia familiar. La mayor parte del colesterol total está formado por LDL, así que cuando el colesterol total disminuye, el LDL le acompaña, y generalmente por las mismas razones, como un cambio de peso por una mejora en la dieta. El LDL es calculado en laboratorio usando la fórmula de Friedewald, que tiene en cuenta el colesterol total, el HLD y los triglicéridos. Como decíamos antes, al ser importante que el paciente esté en ayunas para medir los triglicéridos, el resultado de LDL no nos valdría si éste no es el caso. 

Finalmente, en la mayoría de los análisis ahora nos encontramos con el Índice de Riesgo aterogénico, que no es más que el colesterol total, dividido por el HDL. Lo normal es tenerlo por debajo de 4, y por encima significa riesgo aumentado de padecer enfermedad cardiovascular, aunque para la evaluación de éste está más aceptado la herramienta Qrisk (2).

Referencias
1. Berglund L, Brunzell JD, Goldberg AC, et al. Evaluation and treatment of hypertriglyceridemia: an Endocrine Society clinical practice guideline [published correction appears in J Clin Endocrinol Metab. 2015 Dec;100(12):4685]. J Clin Endocrinol Metab. 2012;97(9):2969–2989. doi:10.1210/jc.2011-3213

2. Qrisk. www.QRisk.org

miércoles, 12 de junio de 2019

El eje intestino-cerebro


La relación entre el intestino y el cerebro es algo que se está investigando en la actualidad, pero hemos sabido “desde siempre” que hay una relación entre estas dos partes. ¿Habéis conocido a alguien que cuando está de exámenes se le suelten las tripas? ¿Quizás has sentido alguna vez “mariposas en el estómago”? ¿O has tenido “el estómago cerrado” antes de una entrevista?
Las personas que padecen síndrome del intestino irritable tienden a tener digestiones pesadas, se sienten muy hinchados y son más susceptibles a padecer diarrea o estreñimiento. Estas personas también tienden a padecer más ansiedad y depresión que la media. Cuando el intestino está irritado, puede hacer nuestra vida de lo más desagradable. Y puede ocasionar una micro-inflamación del intestino, que tengamos mala flora intestinal o incluso intolerancias alimentarias. 


Es muy frustrante para estos pacientes ya que, al no haber pruebas, se les considera hipocondríacos o exagerados. El estrés es uno de los desencadenantes más conocidos y aceptados hasta el momento. 
Una de las teorías sobre el funcionamiento del eje cerebro-intestino bajo estrés es ésta: las circunstancias estresantes producen un ambiente más propicio para el desarrollo de ciertas bacterias (bacterias que en períodos de estrés no están o están en menos cantidad). Esto significa que, incluso cuando la situación estresante llega a su fin, podríamos seguir sufriendo los efectos de este cambio en la flora intestinal.

Quizás esto influirá a nivel cerebral la próxima vez que tengamos que hablar en público, y nuestro cerebro recordará lo que le pasó al intestino y lo mal que nos sentimos aquella vez. De hecho, un estudio hecho en dos especies distintas de ratones, una más tímida y la otra más atrevida, demostró que intercambiando la microbiota entre las cepas, su comportamiento también varió. La cepa normalmente más tímida se volvió más atrevida y viceversa. 

¿Puede regular hasta cierto punto nuestro comportamiento nuestra microbiota?

lunes, 8 de abril de 2019

Thin Privilege: An Update

After another lively debate on Facebook regarding this topic I spent most of the other night thinking about it and my reaction to it. 
Is this where I suddenly repent and accept my thin privilege? No, it isn't. I still don't like the term, the concept and everything it entails and here is why.
When I read the original article and the comments associated with it it made me angry because deep down I didn't think I was getting any kind of privilege for being thin. Yes as a man, and although I really didn't want to bring race into it, a white man, I fully acknowledge the society we live in has been constructed in my favour. I accept that, and if it will change anything, which I doubt it will, I acknowledge that privilege. 

The comments I received mostly seemed to indicate that I was denying that "weight bias" "body diversity" "Sizeism" and so on existed, which was not the case. What I didn't like was first the assumption that people are "naturally thin", and that my life is easy because I am thin, You have no idea about my life just as I don't about yours, any assumption based on appearance is wrong. 
This point didn't seem to be accepted and I continued to receive anecdotes about people's lives and how they struggle with discrimination, which, at the risk of sounding like a stuck record I didn't deny existed.

After being directed towards research around weight bias and wages, a couple of points jumped out at me and made me rethink why I am reacting this way. 
In an article in the Journal of Applied Psychology (1) it was demonstrated that thinner women get paid more, not surprising, but the opposite was true for men. In fact, larger men get paid more up until the point of obesity. And a quote lifted from an article on Forbes (2) based on the study said. "Skinny men, indeed, are often regarded as nervous, sneaky, afraid, sad, weak, and sick, where men of well-proportioned build are associated with traits such as having lots of friends, being happy, polite, helpful, brave, smart, and neat." 

So is this really "Fat Vs Thin"? Or is it just another example of different rules for men and women?

I started thinking through my experiences in work and the times I've had to say "yes I do eat" or "no I am not addicted to heroin", did me being a thin man (as opposed to just thin) have something to do with this? 
Or the times I felt I wasn't taken seriously in staff meetings. I had always assumed it was because I was one of the youngest in the room (sadly no longer the case) but maybe it was because I was thin? 
While I can still find clothes that fit me in most shops I have noticed that I have had to drop down a size from M to S with no major change in body weight. It appears that provisions are being made to spare men's feelings by simply shifting everything up one size which is not happening for women. So is this really "thin privilege" or just plain old sexism? 
Is it possible that as a man "thin privilege" doesn't extend to me? Or at least not as much as it does for women? 

Rethinking where I stand on this topic I still reject the term thin privilege because I think it diverts away from the real issue which is what society expects of women. It looks like as a man I can put on a few kilos and not suffer any negative consequences, up to a point, whereas women cannot. And to me that is sexism not thin privilege. 

1.  2011 Jan;96(1):95-112. doi: 10.1037/a0020860.
2. https://www.forbes.com/sites/freekvermeulen/2011/03/22/the-price-of-obesity-how-your-salary-depends-on-your-weight/#29a06bbb3d9a

viernes, 5 de abril de 2019

No, we don’t need to talk about thin privilege

 Update: I have modified slightly my opinion on the term thin privilege which can be read here

This is an opinion piece by Wayne Bradley and does not reflect anybody else's views associated with this blog.

Recently I found myself in a debate with fellow nutritionists and dietitians on the Build Up Dietitians Facebook page regarding the concept of thin privilege. Thin privilege is as follows, we “thin” people live in a world where we don’t experience the stigma and prejudices that overweight people experience. We can find clothes easily, we don’t get stared at when we eat in public and so on. 

Ok, so far so good, nobody would argue with that fact. But I have several issues with labelling it “thin privilege”, firstly the word privilege and the tone of the articles I have read regarding this topic indicate that being thin, or “skinny” which gets thrown around lightly but no-one will dare say fat, is something that has been gifted to us, we haven’t earned it and we should thank our lucky stars that we’re in this position. 
Most people, especially those in the health & nutrition industry know only too well how hard maintaining/losing weight is and to hint that normal weight people are somehow blessed or “privileged” is quite insulting, but sadly nothing new. Now of course because I said I eat well and do a lot of exercise that also means I think every large person is bone idle and just eats pizzas all day long! No, it doesn’t! It means making ANY assumption about a person’s body shape is wrong. 

I feel very proud of myself when I see those scales going down, or when I get up 8am on a Sunday to go riding even though the sun is shining and I’d much rather have a few beers with my wife and friends. To suggest I should somehow feel privileged for that completely undermines the hard work and effort I (or anyone) does to maintain their healthy lifestyle. That doesn’t make me unaware of the battles large people go through, in fact, what I do with my life has nothing to do with what my patients do with theirs, which leads me on to my second issue.  

My second issue is also to do with the term “thin privilege”. It is a nonsense term and completely unnecessary. When our patients come to visit us, they will discuss with us the problems they face, not only with their food choices but with self -esteem, health issues and so on. We will listen to them and if we do not share the same problems we will use empathy to understand them and guide our patients through their journey. 
We already have the word, it is empathy, we do not need a new Insta-trendy, buzzword. If as a healthcare professional you are unable to empathise with your patients then may I suggest a career change? Politics perhaps. 

To repeat a previous point, what I do with my life has no bearing on my patient's lives and has no place in a consultation. They are there to talk about their lives not mine. If the boot was on the other foot and my coach was "acknowledging" their superior athletic ability or shall we say "athletic privilege", I would feel extremely patronised and would probably sever ties with that coach very quickly. 

Perhaps I am being too pedantic around terminologies and the use of words. However, I worry that we are going down a particular path where we will not be able to openly discuss weight, obesity and it's related health problems. Body size and shape should not be attributed to attractiveness, I will vigorously defend that there is not one "perfect" type of body in terms of what is "hot" or "sexy". We all have our own tastes and that is what makes the human race so amazing! However, obesity is not healthy, it just isn't. Many co-morbidities exist with obesity, we all know it and not discussing them does not make them go away. 

Saying "you're fat therefore ugly" is disgusting and should be stamped out immediately. But saying "you are overweight and need to make a change to improve your life" is not the same thing and should be what we are saying, but I fear we are becoming too scared of being labelled as "fat shamers". 

To repeat, I acknowledge that larger people have a tough time in regards to the society we live in, but as nutritionists/dietitians we are there to help them and we owe it to them to be honest. What use is saying "yeah I know I'm thin and my life is easier than yours"? 

During the debate, the topic of the genetic influence on body weight continued to appear, while it was beside my original point I will address it here.Yes genetics plays a large role in a person's size. The size of that role varies. However, does that mean we all just give up and say "its the genetics"? Because if that is the case then dietetics is dead!! I don't believe that is the case, some of us have been dealt a good hand in genetics, some haven't. That doesn't mean we can't make the best with what we've got. We can still strive to be the best version of ourselves and I strongly believe that externalising ourselves to the genetically thin and fat does us all a huge disservice. 

Wayne Bradley BSc (hons) MSc PG cert

viernes, 4 de enero de 2019

Pasó la Navidad... y nos hemos pasado

Ya ha pasado la parte más complicada de las fiestas y solo nos quedan los Reyes. 

Después de las principales comidas y cenas, estos días nos hemos dado cuenta de que han pasado factura. Nos sentimos hinchados, empachados, incómodos, indigestos; sentimos que hemos puesto algo de peso y hemos bebido más de la cuenta.

Muchos tendréis la tentación de parar por la farmacia y llevaros uno de esos productos detox que te ayudan a limpiarte por dentro tras los excesos navidadeños. Pero recordad lo que hablábamos aquí sobre las dietas detox: "No existe ningún tipo de evidencia científica que pruebe la eficacia de las dietas depurativas. Nuestro cuerpo ya tiene maneras (mediante nuestro hígado, riñón y piel) de deshacerse de las toxinas y elementos que nuestro cuerpo no necesita". Vale la pena volver a leerse este otro post que escribimos después del verano sobre las dietas depurativas y otros tipos de dietas son más efectivas que una de zumos. 

En fín, entonces, ¿qué hacemos? Nos hemos saltado nuestra rutina y ¡nos encontramos mal! Lo más efectivo es volver a nuestra alimentación habitual y escuchar lo que nos pide el cuerpo. Si no tenemos tanta hambre como antes de las fiestas, no hace falta que nos forcemos a comer las 5 comidas al día que solíamos antes del 24-D ni tampoco las mismas cantidades. 

¿Cuál es la clave? Incluir verdura en todas las comidas: nos aporta un montón de vitaminas y minerales que probablemente hayamos descuidado durante las fiestas y además es rica en fibra, que nos ayudará a ir al baño e ir regulando nuestro sistema intestinal (que puede haber variado y situarse en estreñimiento o diarrea).

Muy importante: no caer en el truco de los zumos. Los zumos, ya sean naturales o comerciales, son ricos en azúcares (algo que ya hemos tomado de sobra durante las navidades); así que mejor, la fruta entera, que nos haga masticar y sacie más y por más tiempo. Y para beber, ¡agua!

¿Qué más puedes hacer? Retomar la actividad física. En las fiestas probablemente nos hemos movido menos y si solíamos ir al gimnasio, seguro que no hemos ido tan a menudo. Empezar a movernos y a sudar nos ayudará a activar nuestro cuerpo, nos subirá el ánimo y ayudará a quemar un extra de calorías. Si no te gusta ir al gimnasio, prueba a hacer actividades en casa, youtube está lleno de ideas: zumba, yoga, tablas de ejercicios, abdominales, salsa. Busca una actividad que te motive e inclúyela en tu rutina semanal al menos 3 veces a las semana 20min para luego llegar a 5 veces a la semana 30min (ya sabes que la actidad física recomendada es de al menos 150 min a la semana).

Y sobre todo, ¡no te desanimes! Si te has pasado, te has pasado, ya está. No hay nada que hacerle; ahora vuelve a tu rutina de siempre y verás como empiezas a sentirte mejor en 3-4 días.

Si quieres saber que ejercicios serían más apropiado para tí o quieres empezar el año alimentándote mejor, no dudes en pedir una cita escribiéndonos a info@gabinetederueda.es 

Para conocer más sobre los servicios que ofrecemos visita: www.gabinetederueda.es 

miércoles, 5 de septiembre de 2018

Alimentos quemagrasas y otros mitos

He encontrado este artículo en el Washington Post y está tan bien explicado todo que me ha parecido que valía la pena traducirlo y compartirlo con vosotros. Lo ha escrito Cara Rosenbloom (@CaraRosenbloom), dietista y presidenta de Words to Eat By, una compañía de comunicación sobre nutrición, especializada en redacción, educación nutricional y desarrollo de recetas. Además es la coautora de "Nourish: Whole Food Recipes Featuring Seeds, Nuts and Beans" y lo ví en la página Build Up Dietitians, que es una página de divulgación en nutrición, basada en la evidencia --> https://www.facebook.com/BuildUpDietitians/posts/2173443226246185

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¿Te gustaría poner en marcha tu metabolismo y fortalecer tu sistema inmunitario? Simplemente consume alimentos que quemen grasa con ingredientes que mejoren el sistema inmune y toma agua alcalina.

En realidad, ese párrafo completo, y su propio concepto, es mentira. Pero suena prometedor, y familiar, ¿no? Es común que los especialistas en marketing exageren los reclamos para tentarnos a comprar productos. Y creemos mucho de lo que leemos cuando suena científico y plausible. 

Esta práctica está brillantemente expuesta en un vídeo de la Oficina de Ciencia y Sociedad (OSS) de la Universidad McGill que se hizo viral la semana pasada. Jonathan Jarry, comunicador de ciencia en el OSS (y la persona que hizo el vídeo), dice que el marketing llamativo acompañado de buena música, fuentes atractivas e imágenes agradables son herramientas muy efectivas de persuasión. "Muchas personas creen lo que ven porque el envase es convincente", dice Jarry. "Nuestro acceso a la información se ha disparado desde el desarrollo de Internet, pero a la mayoría de nosotros nunca se nos ha enseñado cómo evaluar críticamente esta información". Y la verdad es que mucha "información" es basura. No te dejes engañar por afirmaciones científicas o trucos nutricionales. Aquí abajo te vamos a mostrar cuatro ejemplos.

Alimentos quema-grasas.
  • La afirmación: ciertos alimentos aceleran el metabolismo y causan calor dentro del cuerpo, lo que ayuda a perder peso ya que la grasa se quema milagrosamente.
  • La realidad: los estudios muestran que la capsaicina en pimientos picantes tiene algún efecto sobre la temperatura interna y el metabolismo, pero es mínima. Los pimientos picantes no pueden resolver la epidemia de obesidad, pero muchos especialistas en marketing exageran y transforman los reclamos en anuncios llamativos y tentadores que sugieren lo contrario. Los sitios web que venden suplementos de capsaicina arrojan palabras científicas que la mayoría de las personas no entienden, como adipocitos, neuropéptidos y termogénesis. Estos términos suenan clínicos y creíbles, y se nos hacen creer que estas píldoras pueden ayudar a perder peso, sin importar nuestra dieta o nivel de ejercicio. Esto es una tontería. Y luego está la multitud de artículos en línea que enumeran los "mejores alimentos quema-grasa" y resaltan alimentos aleatorios, como la avena, el pollo y el yogur. Claro que estos alimentos pueden forma parte de una dieta equilibrada, pero no hay absolutamente ninguna evidencia de que mágicamente hagan que tus células grasas se reduzcan. Ningún alimento, bebida o suplemento puede hacer eso.  
Alimentos que activan/fortalecen tu sistema inmunitario  /este es uno de mis favoritos/
  • La afirmación: los alimentos con vitaminas o antioxidantes pueden fortalecer su sistema inmunológico y dejarlo más resistente a las enfermedades.
  • La realidad: cualquier alimento que forme parte de una dieta saludable promoverá una buena salud general, lo que ayuda al sistema inmunológico a funcionar de manera óptima, explica David Stukus, profesor asociado de la División de Alergia e Inmunología del Hospital Infantil Nationwide en Ohio. "Las afirmaciones de que alimentos individuales pueden 'aumentar la inmunidad' generalmente son infundados y se extrapolan de la investigación en animales de laboratorio o datos de asociaciones que no demuestran ninguna relación real de causa y efecto", dice Stukus. Además añade que los sistemas inmunológicos aumentados o hiperactivos causan problemas, incluso enfermedades autoinmunes como el lupus o la enfermedad celíaca. "Pregúntale a cualquier persona con una enfermedad autoinmune crónica si está contento con su sistema inmunitario 'activado o impulsado', y estoy seguro de que no lo está", dice Stukus. Disfruta de una dieta saludable para una salud inmune adecuada, pero no esperes que ningún superalimento te proporcione un impulso/activación/fortalecimiento inmune verdadero.  
 Agua alcalina que neutraliza el ácido
  • La afirmación: debido a que es menos ácida que el agua del grifo y contiene más minerales, los defensores creen que el agua alcalina puede neutralizar el ácido en la sangre y conducir a una mejor salud. Los argumentos de venta de sitios web afirman que el agua alcalina puede ayudarte a perder peso, evitar la diabetes, vivir más tiempo, luchar contra el cáncer y, mi favorito, estimular su sistema inmunológico. (Véase más arriba.)
  • La realidad: "Para que el agua alcalina funcione, debería superar un mecanismo de protección muy fuerte que todos tenemos: nuestra sangre siempre se mantiene dentro de un rango de pH muy estricto. Beber agua alcalina no cambiará eso, especialmente dado que el ácido de nuestro estómago neutralizará la alcalinidad. Es pseudociencia, pura y simple ", dice Jarry. aunque el agua alcalina probablemente saciará tu sed.Si deseas hacer agua alcalina en casa, un filtro de agua cuesta entre $ 400 y $ 1,500. La ciencia dice: ahorra dinero y bebe el agua de siempre.   
Sin azúcar añadido
  • La afirmación: los paquetes de alimentos dulces hechos con fruta dicen que no tienen "azúcar añadido".
  • La realidad: la fruta se puede convertir en azúcar durante su procesamiento y es fácil consumirla en exceso.En los libros de texto de nutrición, el azúcar se divide en dos tipos: azúcares naturales, como los que se encuentran en la fruta; y azúcares añadidos, como miel, jarabe y azúcar blanco. Éste es el truco: las empresas toman fruta de verdad, la concentran en una pulpa o puré y luego la usan para endulzar los alimentos. Debido a que proviene de la fruta, las leyes de etiquetado de alimentos permiten que el edulcorante se llame natural, y el reclamo "sin azúcar añadido" es permisible, aunque la fruta se procesa básicamente como azúcar.Si un paquete de alimentos dice "sin azúcar agregado", mira la lista de ingredientes. Si ves pulpa de fruta, concentrado o puré, ¡eso es azúcar! Ahora mira el panel de Información nutricional del artículo. Es posible que te sorprendas al descubrir que tu zumo o dulce "sin azúcares añadidos" tiene 40 gramos (10 cucharaditas) de azúcar "natural" por porción. Cualquier cosa con tanta cantidad de azúcar no es saludable para consumir en una sola porción.
     
La conclusión es que debes ser un comprador informado. "Si alguien está ofreciendo una cura milagrosa u otro tratamiento que suena demasiado bueno para ser verdad, entonces lo es", dice Stukus.