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jueves, 16 de noviembre de 2017

La vitamina del sol

Seguro que todos hemos oído hablar de la vitamina D. Nuestro cuerpo la fabrica cuando exponemos nuestra piel directamente a la luz solar, fuera de casa y sin crema protectora, durante unos 10-15 minutos, al menos los brazos. Tenemos que tener cuidado de no quemarnos y ¡de no exponernos más de este tiempo sin crema solar! 

También podemos obtener Vitamina D a partir de ciertos alimentos como pescado azul, carne roja, hígado, huevo y alimentos enriquecidos como la leche, pero en cantidades tan bajas que la luz solar se ha convertido en nuestra principal fuente para llegar a las cantidades adecuadas.

La vitamina D, además de ayudarnos a absorber calcio para mantener unos huesos y dientes fuertes, fortalece el sistema inmunitario, participa en el desarrollo del cerebro y en la función muscular y cardíaca. También parece que juega un papel importante en la prevención de caídas en ancianos (1) y el la aparición del Alzheimer (2). 

Varios factores ambientales, como la latitud o las condiciones meteorológicas, determinan si el sol puede estimular la conversión en la piel de 7-dehidrocolesterol a pre-colecalciferol. Los atributos personales, como la pigmentación de la piel, edad, vestimenta, protector solar, entorno de trabajo y la actividad física también pueden dificultar la síntesis de vitamina D.

Por lo general, en España, tendemos a no preocuparnos de la vitamina D, ya que difícilmente podemos encontrar un país en Europa tan soleado como el nuestro! Pero la realidad es que la deficiencia de Vitamina D que se extiende por nuestros países vecinos también nos afecta a nosotros. Varios estudios han presentado datos que demuestran que en España tenemos alrededor de un 33% de deficiencia de vitamina D (3, 4, 5). 

Existe en la actualidad el Projecto ODIN, que aspira a poder enriquecer los alimentos de uso diario con vitamina D para asegurar un aporte satisfactorio en la población. En ODIN defienden que suplementar la dieta con pastillas de Vitamina D no es una medida a largo plazo ni tampoco sostenible, ya que no toda la población se lo va poder permitir.  

Sin embargo, hasta que lo consigan, parece que la única solución es la suplementación en los meses de Noviembre a Febrero (si vivimos en España). 

He sacado esta figura de la izquierda de los datos del proyecto ODIN, concretamente de este documento. En la parte de arriba podemos ver la producción de pre-vitamina D a partir de la luz solar en Junio y en la parte de abajo en Diciembre. 

Fuentes

Las fuentes son por 100gr y las he sacado de un documento oficial publicado en Julio de 2016 "The Scientific Advisory Committee on Nutrition (SACN) recommendations on vitamin D".
  • Arenque - 16,1 mcg; 644UI
  • Salmón al vapor - 9,3 mcg; 372 UI
  • Salmón en lata - 13,4 mcg, 544 UI
  • Caballa - 8.5 mcg; 340 UI
  • Atún en lata - 1,1 mcg, 44UI
  • Huevo - 3,2 mcg; 128 UI
  • Hígado - 0,9 mcg; 36 UI
  • Cereales enriquecidos - 4,2 mcg; 168 UI.
Como veis puede ser complicado llegar a la dosis adecuada de vitamina D a partir de la solo dieta : podríamos tomar 200gr de salmón diarios, pero no es aconsejable por su contenido en mercurio, porque nuestra dieta sería aburrida y además porque desplazaríamos a otros nutrientes de la dieta.

Es decir, que parece que de momento la única solución es la suplementación, ¿y cómo suplementamos?

Existen dos suplementos disponibles: Vitamina D2 o ergocalciferool y Vitamina D3.  La mayoría de los expertos coinciden en que la vitamina D3 o colecalciferol es la mejor opción (6).

Las recomendaciones de Vitamina D para adultos rondan las 600 UI, estableciéndose su toxicidad en 10,000 UI al día durante 3 meses o 30,000 UI en un día.

Existen varios suplementos en el mercado: en herbolarios y farmacias, que rondan de las 400 UI a las 5000 UI.

Una dosis de 600 UI debería ser suficiente para mantener nuestros niveles de vitamina D en los meses de invierno - hay veces que más no significa mejor!! Si no encontráis un suplemento con una dosis baja, simplemente no lo toméis todos los días, es decir, que si el suplemento que hemos comprado tiene 1,200 UI lo podemos tomar día sí, día no. De esta manera tendríamos nuestras 600 UI.

O nos podríamos ir los meses más fríos al Caribe para recargar nuestros niveles!


References
1. Short-Term Oral Nutritional Intervention with Protein and Vitamin D Decreases Falls in Malnourished Older Adults. Floor Neelemaat, MSc, RD,*†‡ Paul Lips, MD, PhD,§‡ Judith E. Bosmans, PhD,∥‡Abel Thijs, MD, PhD,† Jaap C. Seidell, PhD,∥‡ and Marian A. E. van Bokhorst-de-van der Schueren, PhD, RD*†‡

2. Vitamin D and the risk of dementia and Alzheimer disease. Thomas J. Littlejohns, William E. Henley, Iain A. Lang, et al. Neurology 83 September 2, 2014
3. Vitamin D deficiency in Spain: a population-based cohort study.I González-Moler, S Morcillo, S Valdés, V Pérez-Valero, P Botas, E Delgado, D Hernández, G Olveira, G Rojo, C Gutierrez-Repiso, E Rubio-Martín, E Menéndez and F Soriguer. European Journal of Clinical Nutrition (2011) 65, 321–328; doi:10.1038/ejcn.2010.265; published online 22 December 2010
4. High prevalence of hypovitaminosis D in Medical Students in Gran Canaria. Canary Islands (Spain). Esther González-Padilla, Adela Soria López, Elisa González-Rodríguez, Sabrina García-Santana, Ana Mirallave-Pescador, María del Val Groba Marco, Pedro Saavedra, José Manuel Quesada Gómez, Manuel Sosa HenríquezEndocrinología y Nutrición (English Edition). Volume 58, Issue 6, 2011, Pages 267-273
5. High prevalence of vitamin D deficiency in postmenopausal women in a outpatient rheumatological clinic from Madrid area (Spain). Evaluation of two forms of vitamin D prescription. Pilar Aguado, M.a Victoria Garcés, M.a Luisa González Casaús, M.a Teresa del Campo, Patricia Richi, Juan Coya, Antonio Torrijos, Juan Gijón, Emilio Martín Mola, M.a Eugenia Martínez. Medicina Clínica. Volume 114, Issue 9, 2000, Pages 326-330.
6. Wolpowitz D, Gilchrest BA. The vitamin D questions: how much do you need and how should you get it? J Am Acad Dermatol. 2006;54:301-17.

martes, 21 de marzo de 2017

Vitamina D: más allá de huesos y músculos

Aunque ya hemos hablado en varios artículos sobre la importancia de la vitamina D - La vitamina del sol, Pon tus champiñones al sol, Ancianos con huesos sanos, Osteoporosis y menopausia, Alimentación y menopausia - hoy nos vamos a centrar en un beneficio algo menos conocido de la vitamina D.

Investigadores de la Universidad Queen Mary, en Londres, han presentado en el British Medical Journal un estudio con evidencia bastante robusta sobre el papel que juega la vitamina D en la prevención de infecciones respiratorias, especialmente entre aquellos invididuos con deficiencia de vitamina D. Las infecciones respiratorias van desde el típico resfriado hasta bronquitis y neumonía. 

Para ello, los investigadores realizaron una revisión sistemática y meta análisis a partir de datos individuales provenientes de ensayos aleatorizados y controlados. Incluyeron 11.321 participantes, de 0 a 95 años. La conclusión ha sido que el efecto preventivo es mayor en aquellos individuos más deficientes (<25nmol/L en sangre)

Si reflexionamos sobre aquellos inviduos un riesgo más elevado de padecer deficiencia de vitamina D, los ancianos y personas con poca movilidad que pasan más tiempo en el interior de sus casas/residencias, parece que sí que tendría sentido aconsejar la suplementación preventiva. Recordemos que los ancianos son considerados un grupo de riesgo de contracción de enfermedades respiratorios (por ello las campañas de vacunación en invierno). 

Aunque en España tengamos sol en invierno éste NO es suficiente para producir vitamina D en nuestra piel durante los meses de Octubre a Febrero, así que sí que conviene la suplementación con vitamina D para aquellos adultos sanos (aquí no incluimos a personas con patologías  ni embarazadas, que deberán ser asesorados invididualmente). 

Solo aclara que efectivamente, podemos consumir pequeñas cantidades de vitamina D a través de los alimentos, pero éstas no son suficientes para cubrir nuestras necesidades. Por ejemplo, 100gr de huevo (más o menos 2 huevos) son alrededor de 130UI, 100gr de salmón, 350UI - y necesitamos 600UI al día todos los días. 

Si tienes alguna duda, o quieres pedir una cita con nosotros, escríbenos a info@gabinetederueda.es

Fuente:
Vitamin D supplementation to prevent acute respiratory tract infections: systematic review and meta-analysis of individual participant data 

http://www.bmj.com/content/356/bmj.i6583 

miércoles, 4 de enero de 2017

Obesidad e inflamación crónica

Cuando el sistema inmunitario está activado nuestro cuerpo se convierte en un campo de batalla entre las células inmunitarias y el invasor. La respuesta inflamatoria es iniciada por nuestro cuerpo y a menudo nos sentimos mal, muy mal.
Normalmente cuando el ofensor ha sido eliminado, ej. un virus, nos encontramos mejor. Sin embargo, hay ocasiones en las que lo que sea que estuviera activando nuestro sistema inmunitario se queda en nuestro cuerpo y se produce un estado de inflamación crónica. En este estado no sólo nos sentimos fatal, sino que además, este estado de inflamación crónica ha sido vinculado con enfermedades cardíacas, renales, cáncer y Alzhéimer. 
 
Hay varias causas de inflamación crónica: a menudo es debido a una infección que ha persistido en el cuerpo y que el sistema inmunitario no ha podido eliminar y sigue luchando contra ella. Heridas que no se han curado también son causas frecuentes: los patógenos pueden entrar a través de una herida abierta por lo que el sistema inmunitario está en un estado de activación continua.  

Sin embargo, hay causas no infecciosas de inflamación crónica, como tumores o enfermedades autoinmunes. Recientemente la obesidad también ha sido vinculada con la inflamación crónica.

En principio parece muy raro, ¿cómo puede activar al sistema inmunitario la grasa de nuestro cuerpo? La realidad es que han descubierto que la grasa que rodea los órganos (los adipocitos viscerales) también puede secretar citoquinas proinflamatorias como TNF-α e IL-6. Las citoquinas son proteínas que funcionan como mensajeros entre las células. Cuando tienes una infección, las células inmunitarias secretan las citoquinas proinflamatorias que arrancan la respuesta inflamatoria. Pero ahora parece que no sólo las células inmunitarias pueden activar esta respuesta. 

No está claro por qué esas células arrancan la respuesta inflamatoria, pero ha sido sugerido que el aumento de los ácidos grasos libres y lípidos que son vinculados con la obesidad provocan una respuesta de estrés que quizá sea la responsable. 

Sin embargo, este estado de inflamación crónica nos da una explicación sobre el enlace entre la obesidad y diabetes tipo II. Las citoquinas TNF-α y IL-6 inician una cascada en la que al final inhiben la función de los receptores de la insulina, lo que produce resistencia a la insulina y finalmente diabetes tipo II. 

Ya sabemos que las consecuencias de la obesidad son muy graves, pero ahora es posible que las consecuencias sean más graves de que pensábamos. En el mundo desarrollado la obesidad ya es el mayor problema de salud pública y no podemos malgastar más tiempo en luchar contra ella.  


Por más información visita nuestra pagina


Reference 
 Owen J, Punt J, Stranford S, Jones P. Kuby Immunology. Seventh ed: MacMillan Higher Education; 2013.

lunes, 2 de enero de 2017

Año Nuevo... Vida nueva!

Si has decidido empezar el año con un montón de buenos propósitos, ¡qué mejor que dar el primer paso cuidando tu alimentación!

Durante Enero de 2017 queremos ayudarte a cuidarte un poco más y te ofrecemos un 15% en todos nuestros paquetes.

Nuestro paquetes consisten en 5 sesiones repartidas durante 2 meses en las que te ofreceremos un asesoramiento personalizado, consejo nutricional y formación sobre etiquetado y composición de alimentos (excepto el paquete de colesterol que son 4 sesiones).

Escríbenos a info@gabinetederueda.es o llámanos al 983 08 01 49 si necesitas más información.

miércoles, 30 de noviembre de 2016

Alimentación en demencia

La demencia es una enfermedad que nos encontramos cada vez con más frecuencia debido al envejecimiento de la población. De 1960 a 2015 hemos pasado de tener un 8% de la población > 65años a un 19% (1). 
Como ya mencionamos en este post, existen varios tipos de demencia, cada uno con sus características. Hoy nos vamos a centrar en aquellos aspectos que pueden ayudar a estos pacientes a alimentarse mejor, ya que un gran porcentaje de estos enfermos padece malnutrición.

En las primeras fases de la demencia el enfermo puede olvidarse de hacer la compra, experimentar cambios en el gusto o una disminución en el apetito. A medida que la demencia progresa se empiezan a presentar problemas con el acto de comer y beber en sí mismos: dificultades para llevar la comida a la boca, para tragar, aversión por la comida, comer cosas no comestibles, etc. 

Hay varios elementos que se pueden modificar para ayudar a estos pacientes a comer mejor y ayudarles a centrarse en la comida. 

El primero de ellos es el ambiente, lo que les rodea en el momento de comer. Ayudarles a identificar los alimentos y mantenerlos separados en el plato (guisantes por un lado, zanahoria por otro, pollo por otro, etc) pueden aumentar la ingesta de las comidas. Una iluminación adecuada también será un factor importante, que haya luz y se pueda ver bien la comida, nada de habitaciones lúgubres. Y sobre todo, aportar contraste a las comidas mediante el uso platos y vasos de colores, lisos, sin patrones. Un arroz blanco con pollo en un plato blanco no es una buena idea, mejor presentarlo en un plato rojo, por ejemplo, y colorear el arroz con alguna salsa para que se distinga del pollo.
 
Via BBC

La temperatura no debe ser muy cálida para que el paciente no se adormile (ojo, esto no significa que deba estar fría). Cada persona es un mundo así que habrá alguien que con 22 grados se encuentre muy calentito y se amodorre y habrá quienes hagan esto a 25

No debe haber sonidos de fondo que puedan distraerlos (por ejemplo la televisión o la radio), mejor música relajante o familiar y la habitación debe tener un olor agradable. No sé vosotros pero yo he estado en bastantes residencias de ancianos cuyo comedor huele a orina, ¿quién podría mantener el apetito así? (3). En este estudio (2) descubrieron que en residencias de ancianos con demencia éstos comen mejor si están sentados en mesas de 4 o 6 comensales (en vez de solos) y en un ambiente un poco más casero (manteles, decoración).  

En las fases avanzadas de demencia, como ya decíamos antes, comer y beber puede convertirse en un problema.
Estos pacientes tienen problemas para mantener la atención fijada en un elemento y muchas veces pueden tener la comida delante sin darse cuenta de que es comida o de pensar que se la tienen que comer. O quizás no tienen la coordinación necesaria para hacer la acción de : mirar tenedor- coger tenedor-cargar de comida- llevarlo a la boca siguiéndolo con los ojos(3, 4). Ayudar al paciente a la hora de comer con pequeños consejos, pistas el primer paso a seguir. Es decir, recordar al paciente que tienen comida delante, que la comida se mete en la boca, que ese alimento les gusta, que deben coger el tenedor o la cuchara para llevarselo a la boca. También podemos ofrecer comida que se pueda comer con las manos, si la destreza para sujetar los cubiertos ha disminuido o incluso ofrecer cubertería adaptada.

Via: Essential Aids

El siguiente paso lógico sería alimentarlos, pero para ésto debemos aún así comunicanos con nuestro paciente, explicar lo que vamos a hacer, explicar qué comida es y recordárselo durante toda la comida. Y sobre todo, no ofrecer alimentos que estén demasiado calientes o fríos, y si se enfrían, volverlos a calentar. 

Si el enfermo está comiendo sus comidas pero continúa perdiendo peso podemos empezar a enriquecer sus platos con productos como mantequilla, leche en polvo, quesos, productos lácteos enteros. El médico o dietista nos podrá aconsejar más adelante si sería recomendable ofrecer bebidas especializadas entre horas para aumentar las calorías de la dieta y qué bebidas serían las más apropiadas.

Aquí os dejo unas cuántas ideas de alimentos que se pueden comer con los dedos, que incluimos en nuestro paquete para enfermos de demencia en www.gabinetederueda.es 

Cereales
  • Intenta ofrecer al enfermo una variedad de panes, incluyendo integral y blanco. Corta los sándwiches en pequeñas porciones para facilitar que se puedan comer con los dedos.
  • Tiras de pan con mantequilla  
  • Pequeños bollitos de pan con mantequilla 
  • Pequeños sándwiches
  • Bollería cortada en pequeños trozos que se puedan coger con dos dedos.  
  • Colines o tiras de pan con queso de untar,  
  • Gofres o tortitas con chocolate, nata montada o liquida, sirope cortados en trozos.  
  • Patatas/batatas fritas en freidora.  
  • Pequeños trozos de patatas asadas  
  • Patatas hervidas cortadas en pequeños trozos. 
   Carnes
  • Pechuga de pollo o pavo
  • Albóndigas o salchichas pequeñas
  • Pequeños trozos de pescado
  • Palitos de pescado fritos
  • Huevo hervido cortado en cuartos


Si quieres más información o te gustaría concertar una cita con nosotros, escríbenos a gabinetederueda.es  



Referencias
1.http://data.worldbank.org/indicator/SP.POP.65UP.TO.ZS
2. Perivolaris A. et al. Alzheimer's Care Quarterly: Skip Navigation LinksOctober/December 2006 - Volume 7 - Issue 4 - p258–267Psychosocial Innovations in Care. An Enhanced Dining Program for Persons With Dementia
3. Aselage M.,  Amella E.An evolutionary analysis of mealtime difficulties in older adults with dementia. J Clin Nurs. 2010 Jan; 19(1-2): 33–41. 
4. Stone L. (2014) Dementia Eating difficulties Environment Feeding difficulties Eating/feeding issues in dementia:  improving the dining experience. http://www.stchristophers.org.uk/wp-content/uploads/2015/10/practice-development-1.EoLJ_.Vol4_.No1_.Dementia.pdf



jueves, 13 de octubre de 2016

PEG en demencia

Hoy vamos a hablar de un tema un poco más clínico, la gastrostomía endoscópica percutánea (PEG). Hace bastante que no abordamos un tema de dietética hospitalaria y la verdad es que muchos de nosotros tendremos que tomar una decisión al respecto en el futuro, ya sea sobre nosotros mismos o sobre un ser querido.

El PEG consiste en un tubo que atraviesa la pared abdominal y termina en el estómago y sirve para administrar medicamentos, fluidos y comida cuando la ruta oral no se puede utilizar, como por ejemplo, en los casos de disfagia. Existe una opción a corto plazo, que es el tubo nasogástrico, que se suele mantener alrededor de 4 semanas. Si se planea mantener la nutrición artificial durante períodos más largos, se debe considerar el PEG.


¿Por qué hablamos del PEG en la demencia?
Los pacientes con demencia suelen desarrollar, en los últimos estadíos de la enfermedad principalmente aunque no exclusivamente, problemas al comer y al beber. Estos suelen ser debido a indiferencia ante la comida, rechazo, pérdida de habilidad para formar el bolo en la boca o afectación de los músculos que se encargan del tragado. Especialmente en estos dos últimos casos, el enfermo tiene riesgo de atragantarse y aspirar comida, y como están normalmente debilitados, esto puede llevar a una neumonía por aspiración, que suele ser fatal. 


Quiero destacar que existe un profesional sanitario cuya principal función es la de evaluar la capacidad de tragado/deglución y establecer si el paciente tiene o no disfagia, y de que tipo. Este profesional (Terapeuta del Lenguaje/Logopeda) es el que hace la recomendación al geriatra sobre si es seguro para el paciente comer/beber, que consistencia es la mejor (puré, dieta líquida, etc) y propone un plan (ya sean ejercicios, re-evaluación o discusión sobre nutrición artificial).

En muchos casos, poner un tubo por la nariz o directamente al estómago resulta más fácil que sentarse con el paciente e intentar darle un puré, un yogur, hummus... e ir probando distintas consistencias y sabores hasta dar con el que el paciente prefiere y tristemente muchos profesionales sanitarios recurren a ellos por norma.

Sin embargo, existe un dilema ético, ampliamente reconocido por la comunidad médica y sanitaria, sobre si el PEG es beneficioso en pacientes con demencia. 
En este estudio retrospectivo (1), estudiaron a 8688 pacientes con demencia a los que insertaron un PEG durante 10 años. La mortalidad tras el primer año de PEG fue del 56%, es decir, más de la mitad de los pacientes murieron. A los 3 años la mortalidad la mortalidad total fue del 81%. 

En este otro estudio (2) determinaron que la media de supervivencia en día de pacientes con demencia tras la inserción del PEG era de 244 días. A los 30 días tras la inserción, el 25% de los pacientes había muerto, a los 3 meses, el 37% y al año, el 58%.

En este (3) encontraron una mortalidad a los 30 días de 14,4% y del 54,4% al año.
Este otro estudio es muy interesante (4). Aquí se dedicaron a educar a las familias y se les explico muy bien los riesgos relacionados con el PEG. 23 pacientes recibieron PEG y 18 no. Los pacientes con PEG sobrevivieron 59 días, mientras que los que no tuvieron PEG sobrevivieron 60días, probando que el PEG realmente no prolonga la supervivencia. 

En este estudio prospectivo (5) compararon días de supervivencia tras la inserción del PEG comparado con "no inserción de PEG". Los resultados fueron muy similares (195 vs 189) y la mortalidad a los 6 meses, la misma, 50%. 

Tampoco parece que el PEG ayude a prevenir la neumonía por aspiración (6, 7)

Entonces, si el PEG no mejora la supervivencia del paciente, tampoco lo protege de infecciones y parece que existe evidencia de que ayude a evitar las úlceras de presión, ¿realmente es beneficioso? ¿Queremos someter a nuestros seres queridos a una intervención de la que van a salir con una herida abierta en el estómago, que se puede infectar, que no se la pueden tocar, que tiene un tubito pequeño saliendo del que pueden tirar, que les resulta incómoda y que duele, si no va a suponer una mejora en su supervivencia? ¿Merece la pena hacer de los últimos días/semanas/meses de nuestro abuelo/padre/madre/etc algo caracterizado por sufrimiento/dolor?


Es difícil tomar esta decisión. No queremos que nuestros familiares se mueran de hambre, literalmente. Pensamos que mientras que reciban alimento y agua, estarán bien. No queremos tomar una decisión que en el fondo, sabemos que va a acabar con su vida; ¿pero que clase de vida van a llevar? 

Tampoco se nos ayuda a tomar esta decisión en las instituciones médicas. Es mucho más barato de mantener un paciente con un PEG que un paciente que necesite ser alimentado personalmente. Es más fácil mandar al paciente a casa o una residencia si tiene un PEG (¿cuántas residencias de ancianos pueden tener a una enfermedad/terapeuta para alimentar a todos y cada uno de sus pacientes?)

¿Qué hacer?
Lo ideal sería mantener la conversación con el paciente en los estadíos más tempranos de la enfermedad y saber que opinión tienen sobre alargar su vida mediante alimentación artificial. 

Si ya hemos pasado esta fase, tenemos que considerar la calidad de vida que va a tener nuestro paciente. ¿Es por una infección que ya no puede comer? ¿Va a mejorar cuando se cure de la infección? ¿Ha tenido un infarto cerebral y por eso no come bien? ¿Hay posibilidades de que recupere? ¿Es violento? ¿Le vamos a tener que atar las manos todos los días para que no se quite el PEG?

Resumen
La literatura científica nos muestra que el PEG, desde el punto de vista médico(8):

  • No mejora el estado nutricional
  • No previene la neumonía por aspiración (debido a saliva y reflujo)
  • No prolonga la vida
  • Riesgo de complicaciones por la cirugía
  • No mejora la funcionalidad diario del paciente

Desde el punto de vista ético y de confort, la literatura científica muestra que on reduce el sufrimiento (9):


  • Priva al paciente del placer de comer
  • Reduce la interacción que se produciría al ser alimentado y sentarse a comer.
  • Conlleva en muchos casos sedación y restricción física. 
  • Celulitis donde se inserta el tubo.

Es una decisión difícil que debería ser discutida por varias figuras, sentadas en una misma sala: paciente (si tiene capacidad), familia, médico, terapeuta del lenguaje/logopeda, dietista, como mínimo.


Referencias
1. The clinical course of advanced dementia.bMitchell SL, Teno JM, Kiely DK, Shaffer ML, Jones RN, Prigerson HG, Volicer L, Givens JL, Hamel MB, N Engl J Med. 2009 Oct 15; 361(16):1529-38.
2. Reisberg B, Franssen EH. Clinical Stages of Alzheimer’s disease. In: de Leon MJ, editor. An Atlas of Alzheimer’s Disease.New York, New York: Parthenon Publishing Group; 1999. pp. 11–20.
3. Indications for percutaneous endoscopic gastrostomy and survival in old adults.Malmgren A, Hede GW, Karlström B, Cederholm T, Lundquist P, Wirén M, Faxén-Irving G Food Nutr Res. 2011; 55():
4. Percutaneous endoscopic gastrostomy does not prolong survival in patients with dementia.Murphy LM, Lipman TO Arch Intern Med. 2003 Jun 9; 163(11):1351-3.
5. When the nursing home resident with advanced dementia stops eating: what is the medical director to do? Gillick M J Am Med Dir Assoc. 2001 Sep-Oct; 2(5):259-63.
6. Finucane TE, Bynum JP. Use of tube feeding to prevent aspiration pneumonia. Lancet. 1996 Nov 23;348(9039):1421-4.
7. Feinberg MJ et al. Prandial aspiration and pneumonia in an elderly population followed over 3 years. Dysphagia. 1996 Spring;11(2):104-9.

8.Cervo et al 2006, Gillick 2000, Chernoff 2006, Sampson et al 2009, BGS advice 2009, RCP Report of a working party 2010.
9. Gillick 2000, Cervo et al 2006, Kindell 2004, Monteleoni & Clark 2004, Smith et al 2009

lunes, 10 de octubre de 2016

Yogur casero

Viendo lo difícil que es encontrar un yogur natural sin azúcares añadidos y relativamente bajo en grasa, hemos decido traeros esta receta de yogur con una yogurtera de Lidl. Específicamente hemos usado una que vendían en el catálogo de Julio de este año.  

El yogur es una alimento muy versátil. Lo podemos tomar tanto para desayunar, mezclado con un poco de avena, como para hacer un postre más dulce con algo de fruta o un snack rápido si tenemos hambre pero no tiempo! Ronda en torno a los 100-140mg de calcio y de 3 a 7gr de proteínas por 100 gr.

Es súper fácil de hacer:

  • Echar un litro de leche en el vaso de mezcla y 50g de yogur con fermentos lácticos. Yo compré un yogur con bifidus y solo usé la mitad. Reservé la otra mitad para hacer otro yogur al día siguiente. 
  • Encender la yogurtera y dejarla trabajar durante 10-12horas. 
  • Después dejamos que se enfríe y lo metemos en la nevera durante 24hrs.
  • Tras este tiempo tendremos un yogur bastante líquido, como los yogures activia con trozos de fruta. 
  • Si queremos hacer un yogur tipo griego, usamos el accesorio de colador que viene con la yogurtera y lo dejamos reposar otras 5 o 6 horas en la nevera hasta que queda un yogur que se sostiene en la cuchara.

sábado, 17 de septiembre de 2016

¡Pon tus champiñones al sol!

No. No nos hemos vuelto locos. Normalmente aconsejamos a nuestros pacientes que se pongan a sol al menos 15-20 minutos al día para recargar sus niveles de vitamina D, no su comida!

Ahora que se acerca el invierno, hemos pensado que es el momento ideal para hablar de la importancia de la Vitamina D. 


La vitamina D la fabrica nuestro cuerpo cuando nos exponemos al sol, por eso la llaman la "vitamina del sol", aunque también la podemos encontrar en pequeñas cantidades en diversos alimentos. Aunque la llamamos vitamina, en realidad es una hormona que nos ayuda a absorber calcio para mantener nuestros huesos sanos y fuertes! Por ejemplo, aunque llevaras una dieta muy rica en calcio, si no tuvieras nada de vitamina D, no podrías absorberlo. Se cree que la vitamina D tiene un papel importante en enfermedades como la demencia, depresión y en el declive cognitivo y muscular en ancianos, pero todavía no existe evidencia científica suficiente para hacer una recomendación oficial. 


¿Sabías que las setas y los champiñones son capaces de producir vitamina D de una manera similar a la piel cuando se les expone a la luz solar?
Esto es muy útil para los vegetarianos, ya que la mayor parte de las fuentes de vitamina D son animales (pescado, carne, huevos, etc) y algunos de los suplementos de vitamina D están elaborados a partir de fuentes animales.

Los hongos son naturalmente ricos en ergosterol (pro-vitamina D). La acción de la luz solar (o luz UV) en la superficie de las setas cambia la pro-vitamina D a ergocalciferol (vitamina D2).


Parece que esto pasa no solo en el cultivo, sino también cuando los exponemos al sol tras comprarlos en la tienda. Solo hay que poner las setas al sol como nosotros hemos hecho durante 30-60 minutos (cubiertos con una telita de agujeros, si hay moscas/mosquitos) para disfrutar de esta dosis adicional de vitamina D. Coloca los champiñones o las setas boca abajo, exponiendo la parte de color marrón para una mayor producción.


Según este estudio (1) cuando las setas están expuestas a la radiación UV del sol, la provitamina D2 se convierte en previtamina D2. Una vez formada, la previtamina D2 isomeriza rápidamente a la vitamina D2 de manera similar a la que la previtamina D3 isomeriza a la vitamina D3 en la piel humana. Las setas Shiitake no sólo producen vitamina D2 sino también puede producir vitamina D3 y vitamina D4.

En este estudio, los adultos que tomaron a diario durante tres meses 2000 IU de vitamina D en champiñones tuvieron niveles de Vitamina D en sangre  prácticamente iguales que individuos tomando un suplemento de Vitamina D. 

Esto significa que los champiñones pueden ser una gran fuente de vitamina D si vivimos en una zona con poco sol, pasamos demasiadas horas en la oficina, somos vegetarianos o no salimos a la calle sin protección solar (necesitamos exponer nuestra piel sin crema durante 15-20 minutos al día). 

A lo mejor si empezamos a poner nuestros champiñones al sol contribuiremos a que la pandemia de deficiencia de vitamina D tome otro rumbo, ya que resulta difícil de creer que en un país tan soleado como es España, estamos sufriendo las mismas consecuencias que países como Reino Unido. 


Referencias
1.Raphael-John H. Keegan, Zhiren Lu, Jaimee M. Bogusz, Jennifer E. Williams & Michael F. Holick (2013) Photobiology of vitamin D in mushrooms and its bioavailability in humans, Dermato-Endocrinology, 5:1, 165-176


lunes, 11 de julio de 2016

Ancianos con huesos sanos

Como dietistas, debemos adaptarnos a las necesidades de la población. Y en la actualidad, con una población envejecida, esto nos lleva a centrarnos en las necesidades de los más mayores.

Por ello, hoy vamos a hablar de la salud de los huesos y de los factores que debemos tener en cuenta para la calidad de vida de nuestros pacientes >65 años. 

Sabemos que nuestra masa ósea tiende a decrecer a medida que nos hacemos mayores, siendo más pronunciada en las mujeres tras la menopausia (1). Aunque en esta pérdida de masa ósea influyen muchos factores, adoptando ciertos cambios en nuestro estilo de vida podemos lentificar este proceso.


Es muy importante concienciar a la población de la importancia de conservar la masa ósea para prevenir las fracturas de cadera, antebrazo o húmero, que son las más frecuentes a partir de los 50 (2).

Nutrición y salud ósea

Uno de los puntos claves para la salud ósea es el consumo ciertos nutrientes: calcio, vitamina D y proteínas. Este grupo de población tiende en ocasiones a estar malnutrido, presentar un apetito bastante bajo (debido a cambios en el olfato y gusto, efectos secundarios de la medicación, problemas para tragar/dentición, malabsorción, etc.) y también tienden a salir menos a la calle y a absorber menos vitamina D a través de la piel.


Calcio

Es importante asegurarnos de que nuestros pacientes están consumiendo una cantidad adecuada de calcio. Según la European Society for Clinical and Economic Aspects of Osteoporosis and Osteoarthritis (ESCEO), una ingesta adecuada de calcio sería de unos 1000mg/día para nuestros mayores (2), aunque el Instituto de Medicina (IOM) recomienda de 1000mg-1200mg al día (4) FESNAD 900mg. El ESCEO además aconseja que el calcio proveniente de la dieta es la mejor opción y que la suplementación con calcio solo debería considerarse para aquellos que no pueden conseguir un aporte adecuado de calcio a través de la dieta y que tengan un riesgo alto de osteoporosis. 

Vitamina D

Los estudios proporcionados por ESCEO sugieren que unos niveles de vitamina D por encima de 50nmol/L serían suficientes para la población general, pero que conseguir un nivel por encima de 75nmol/L sería ideal para aquellos individuos con alto riesgo de caídas y fracturas. Niveles menores de 50nmol/L son insuficientes y niveles menores de 25nmol/L se han asociado con defectos en la mineralización ósea, mayores tasas de fractura, fragilidad y mortalidad por todas las causas (5). La deficiencia de vitamina D influye negativamente en la salud ósea

Como ya sabemos, la exposición solar es la principal fuente de vitamina D, aunque ciertos alimentos fortificados contienen pequeñas cantidades. La suplementación con vitamina D en la población anciana se ha convertido en una práctica habitual en ciertos países. ESCEO recomienda que los ancianos y las mujeres postmenopáusicas tomen un suplemento de 20-25mcg al día de Vitamina D.

Proteínas

Un aporte adecuado de proteínas es esencial para el mantenimiento del sistema músculo esquelético, en especial para prevenir la pérdida de masa muscular asociada con la edad. Existe suficiente evidencia científica para recomendar ingestas de proteínas significativemente mayores en la población anciana: 1-1,2g/kg peso en ancianos sanos hasta 1,5g/kg peso en ancianos con enfermedades crónicas, frente a los 0,8g/kg de peso en poblaciones más jóvenes (6).


Actividad física

Es fundamental que animemos a nuestros pacientes a mantenerse físicamente activos, ya que ésto no solo reduce la pérdida de masa ósea sino también la pérdida de la masa muscular y ayuda con el equilibrio, reduciendo así el riesgo de caídas. Un plan de ejercicios supervisado por un fisioterapeuta o un entrenador personal en el que nuestro paciente se ejercite de forma diaria con pesas y con una actividad cardiovascular ligera serían suficientes. La guía de actividad física de Reino Unido además recomienda que los ancianos que tengan un alto riesgo de caídas se beneficiarían de ejercicios como tai-chi o yoga (7). 


Referencias:
1. Pettifor JM et al (2011). The Skeletal System. In: Nutrition and Metabolism, 2nd Edition. Lanham-New et al (eds), Wiley Blackwell, Oxford
2. Kanis JA, Johnell O., Oden A., Dawson A., De Laet C., Jonsson B. Ten year probabilities of osteoporotic fractures according to BMD and diagnostic thresholds. Osteoporos Int. 2001 December; 12(12): 989–995. doi: 10.1007/s001980170006
3. National Osteoporosis Guideline Group (2014) https://www.shef.ac.uk/NOGG/NOGG_Executive_Summary.pdf

4. Ross AC et al (2011). Dietary Reference Intakes Calcium, Vitamin D. Institute of Medicine, Washiton DC.
5. Rizzoli R. et. al (2013). Vitamin D supplementation in elderly or postmenopausal women: a 2013 update of the 2008 recommendations from the ESCEO. Current Medical Research and Opinion 29:305-313.
6. Deutz NE. et. al (2014). Protein intake and exercise for optimal muscle function with aging: Recommendations from the ESPEN Expert Group. Clinical Nutrition.
7. Chief Medical Officers (2011). UK physical activity guidelines. 

miércoles, 22 de junio de 2016

Nutrición y Demencia

La demencia es un síndrome –generalmente de naturaleza crónica o progresiva– caracterizado por el deterioro de la función cognitiva (es decir, la capacidad para procesar el pensamiento) más allá de lo que podría considerarse una consecuencia del envejecimiento normal. La demencia afecta a la memoria, el pensamiento, la orientación, la comprensión, el cálculo, la capacidad de aprendizaje, el lenguaje y el juicio. La conciencia no se ve afectada. El deterioro de la función cognitiva suele ir acompañado, y en ocasiones es precedido, por el deterioro del control emocional, el comportamiento social o la motivación.
Causas de demencia (2)

La demencia es un síndrome que implica el deterioro de la memoria, el intelecto, el comportamiento y la capacidad para realizar actividades de la vida diaria. Aunque afecta principalmente a las personas mayores, la demencia no constituye una consecuencia normal del envejecimiento. La enfermedad de Alzheimer, que es la causa de demencia más común, acapara entre un 60% y un 70% de los casos.


La demencia es una de las principales causas de discapacidad y dependencia entre las personas mayores en el mundo entero y tiene un impacto físico, psicológico, social y económico en los cuidadores, las familias y la sociedad (1). 

La nutrición para la demencia es un asunto que nos preocupa a todos. Algunos se han aprovechado lanzando al mercado multitud de suplementos y hierbas que prometen prevención y/o curación, pero no existe evidencia científica que apoye la mayoría de estas afirmaciones.

Hoy me voy a centrar no el los suplementos en sí (que ya repasaremos en el futuro) si no en el impacto de las diferentes demencias en el estado nutricional de los enfermos de demencia y en como tratar de solventarlo. 

Lóbulo temporal

Aquí veremos afectados la memoria, el habla y el entendimiento. Nuestro paciente tendrá problemas para comunicarnos sus necesidades, gustos, o factores que pueden estar impactando su ingesta (ej. dolor). Hablar con sus familiares/cuidadores, proporcionar ayuda a la hora de comer e incluso comida que se pueda coger con los dedos pueden mejorar el estado nutricional de estos pacientes.

Lóbulo occipital

Puede afecta ala visión. El enfermo puede encontrar dificultades a la hora de reconocer la comida/bebida, o distinguiendo que es comida de lo que no es. Podemos proporcionar ayuda a la hora de la comida, quitar todo lo que no sea comestible de la mesa, situar el vaso para beber siempre en el mismo sitio y comunicárselo así al paciente, etc.

Lóbulo frontal

Afecta al razonamiento, comportamiento social. Estos pacientes presentan un apetito voraz y falta de inhibición. En estos casos, si el paciente tiene diabetes u obesidad, puede ser útil tener alimentos de baja densidad calórica disponibles, cercanos al paciente y también supervisarlo a la hora de las comidas (que no coja comida de otros platos, no se atragante, etc). 

Lóbulo Parietal

Estos pacientes están desorientados y confusos. Necesitan apoyo, explicaciones de donde están ,que hora es, que "estamos" haciendo. A la hora de la comida se beneficiarán de indicaciones y descripciones de lo que está en la mesa y de cómo comerlo. 


Debemos tener en cuenta que los pacientes con deterioro cognitivo pueden olvidar que hay que comer y haber perdido la capacidad de reconocer el hambre o la sed. También pueden tener dificultades comunicándonos molestias /enfermedades, por lo que debemos siempre revisar sus análisis de sangre, prestando especial atención a los electrolitos, urea, temperatura y serie blanca. Algunos pacientes presentarán actividad nocturna. Es decir, estarán despiertos y alerta durante la noche y adormilados durante el día. En muchos casos, este tipo de pacientes se perderá las principales comidas del día. En estos casos debemos proporcionar snacks altos en calorías (paciente desnutrido) para la noche y seguir insistiendo en despertar a nuestro paciente durante el día para cambiar su ciclo día/noche. 

El próximo día escribiremos sobre la suplementación disponible para prevenir y tratar demencias y la evidencia tras ella. Hoy he pensado que sería más útil proporcionar trucos y consejos sobre como manejar esos pequeños desafíos a los que nos enfrentamos cuando tratamos a alguien con demencia. 

Hace poco llamó mi atención la herramienta DMAT. Ha sido desarrollada por un dietista inglés y la verdad es que proporciona muchas soluciones a problemas que eonctramos día a día a la hora de la comida. Dejo aquí el enlace: https://www.thedmat.com/


Referencias
1. OMS. Demencia. http://www.who.int/mediacentre/factsheets/fs362/es/
2. Demencia Partnership. What causes dementia? http://www.dementiapartnerships.org.uk/archive/workforce/learning-pathway/step-1/2-what-causes-dementia/

lunes, 13 de junio de 2016

Manejo nutricional de diarrea y estreñimiento en el anciano (2)

El otro día ya hablábamos aquí sobre el papel que la fibra y los líquidos juegan en el estreñimiento y la diarrea del anciano. Hoy vamos a discutir un par de puntos más.

Alcohol y cafeína

Se ha observado que el consumo de alcohol reduce la absorción de líquidos y sodio en el intestino ocasionando diarrea (1). A largo plazo, un consumo excesivo de alcohol puede causar insuficiencia pancreática, lo cual exacerbaría la diarrea. En 2011, el Royal College of Psychiatrists presentó un informe donde documentaban el aumento del consumo de bebidas alcohólicas en el anciano y aconsejaban a los dietistas que tuvieran en cuenta este factor a la hora de tratar diarreas en este grupo de población (2). 

Los dietistas también debemos tener en cuenta el efecto de la cafeína sobre la diarrea, ya que tiene un efecto estimulante. 

Hábitos en el baño

Via squattypottyme.com
La posición que se adopta en el retrete también podría jugar un papel en el estreñimiento. En este estudio (3) estudiaron el efecto de 3 posiciones en el retrete sobre el estreñimiento y llegaron a la conclusión de que una posición con las rodillas y y los pies ligeramente elevados puede aliviar el estreñimiento. De hecho hay incluso páginas web que venden pequeñas banquetas que se esconden bajo el inodoro para usarlas en el momento adecuado. 


Via squattypottyme.com


Contener las ganas de ir al baño a defecar también contribuye al estreñimiento. Muchas veces, si el anciano tiene un cuidador que viene a determinadas horas del día, tiene que esperar a la visita para ir al baño y contenerse hasta entonces. Cuidadores y ancianos deberían establecer una rutina basada en los hábitos intestinales del anciano para evitar el desarrollo de problemas como el estreñimiento crónico. Como dietistas, es nuestro deber hacer de enlace entre cuidadores, pacientes y la familia o servicios sociales si es necesario para asegurar que nuestro paciente sale siempre beneficiado.

SII

Dependiendo del individuo, el síndrome del intestino irritable puede presentarse con una predominancia de estreñimiento, de diarrea o alternar estos dos, por lo que el manejo de estos pacientes requiere un enfoque muy personalizado y el uso de distintas estrategias.

Parece que la tendencia actual es asesorar a estos paciente para que sigan una dieta basada en FODMAP, ya que parece más efectiva y ha dado resultados más positivos que las recomendaciones más tradicionales (4).  

Resumen:
Debemos tener en cuenta todos los factores que rodean al individuo y no ofrecer consejo generalizado a este tipo de pacientes. 

Debemos asegurarnos de tener una historia clínica completa, incluyendo medicaciones. También debemos saber las circunstancias sociales del anciano para ofrecer un consejo efectivo .


Referencias
1. Bode C., Bode JC. Effect of alcohol consumption on the gut. Best Pract Res Clin Gastroenterol. 2003 August; 17(4): 575–592.
2. Royal College of psychiatrists (2011). Our invisible addicts: First report of the Older Person's substance Misuse. Working group of the Royal College of Psychiatrists, London. 
3. Sikirov d. Comparison of straining during defecation in three positions: results and implications for human health. Dig Dis Sci. 2003 July; 48(7): 1201–1205.
4. Staudacher HM1, Whelan K, Irving PM, Lomer MC. Comparison of symptom response following advice for a diet low in fermentable carbohydrates (FODMAPs) versus standard dietary advice in patients with irritable bowel syndrome. J Hum Nutr Diet. 2011 Oct;24(5):487-95.

jueves, 9 de junio de 2016

Manejo nutricional de diarrea y estreñimiento en el anciano (1)


El estreñimiento es un problema que afecta la calidad de vida de muchos ancianos. En un estudio en España de 349 adultos, un 29,5% consideraba que padecía estreñimiento. Determinar las causas de la diarrea/estreñimiento es muy importante desde un punto de vista médico, farmacológico y nutricional.


Fluidos

Tradicionalmente se ha recomendado una ingesta de al menos 1,5L de fluidos para evitar el estreñimiento (1), sin embargo para muchos ancianos ésta es una tarea bastante complicada debido a la dependencia de cuidadores para la preparación de bebidas o a una percepción disminuida del estímulo de sed (2). Además, la recomendación estándar de 1,5L puede no ser adecuada para todos los individuos, por lo que es necesario hacer cálculos individuales. 


Los ancianos que dependen de ayuda para la preparación de bebidas tienen menos posibilidades de alcanzar su ingesta óptima de fluidos (2). Aquí hay que tener en cuanta no solo el ofrecerle al anciano la bebida, si no en darle tiempo suficiente para beberla y animarle y recordarle que beba. Ofrecer alimentos con un alto contenido en fluidos (sopas, fruta o puré de fruta, yogures, etc.) también puede ayudar a aumentar la ingesta.


Fibra

Aunque aumentar la ingesta de fibra se ha recomendado de forma habitual como tratamiento para el estreñimiento durante los últimos años, la verdad es que no existe suficiente evidencia para apoyar esta recomendación (4,5). En efecto, para algunos individuos aumentar la masa de las heces mediante el aumento de fibra es beneficioso ya que mejora el tránsito intestina y ayuda a expulsarlas; sin embargo en otros puede ocasionar estreñimiento. El National Health and Nutrition Examination Study (2013) no encontró ninguna relación entre la ingesta baja de fibra y el estreñimiento (basado en 10.914 individuos) (6). También es interesante echarle un ojo a este otro estudio (5). 

Aquí vale la pena hacer una mención especial: las ciruelas pasas. Tradicionalmente se han recomendado también para aliviar el estreñimiento y hay estudios que sí que demuestran su eficacia (1). Sin embargo, recientemente Halmos y Gibson (7) han cuestionado si esto se debe a la cantidad de fibra presente o la cantidad de sorbitol. Esto es de vital importancia ya que aquellos individuos con estreñimiento debido a SII que reciban este consejo, aumentarán significativamente la cantidad de sorbitol de la dieta, que como ya sabemos es parte de las sustancias no recomendadas si seguimos una dieta baja en FODMAP para el tratamiento de los síntomas asociados con SII.  



Nos quedan algunos puntos más por comentar que publicaremos en unos días, pero la conclusión es esta: no debemos dar consejo generalizado a aquellos pacientes con diarrea o estreñimiento sin antes evaluar las posibles causas de éstos. Los consejos tradicionales muchas veces están tan arraigados que ni nos planteamos dónde hemos adquirido ese conocimiento. 




Referencias
1. McKay S., Fravel M., Scanlon C.(2012). Management of Constipation. J Gerontol Nurs. 38(7) 9-15.
2. Schols JMGA et al. Preventing and treating dehydration in the elderly during periods of illness and warm weather.J Nutr Health Aging. 2009 February; 13(2): 150–157.
3. Vivanti AP et al. Contribution of thickened drinks, food and enteral and parenteral fluids to fluid intake in hospitalised patients with dysphagia. J Hum Nutr Diet. 2009 April; 22(2): 148–155
4. McCallum Iain J D, Ong Sarah, Mercer-Jones Mark.Chronic constipation in adults BMJ 2009; 338:b831
5. Ho ks et al. Stopping or reducing dietary fiber intake reduces constipation and its associated symptoms. World J Gastroenterol. 2012 Sep 7;18(33):4593-6. 
6. Markland AD et al. Association of Low Dietary Intake of Fiber and Liquids with Constipation: Evidence from the National Health and Nutrition Examination Survey (NHANES). Am J Gastroenterol. 2013 May; 108(5): 796–803
7. Halmos EP y Gibson PR . Dried plums, constipation and the irritable bowel syndrome. Aliment Pharmacol Ther. 2011 Aug;34(3):396-7; author reply 397-8